Echávarri, Sánchez y Puig, en un acto público en Alicante
Echávarri, Sánchez y Puig, en un acto público en Alicante - REUTERS
Tribunales

El problema de Pedro Sánchez en Alicante: un alcalde en el banquillo de los acusados que se aferra al cargo

Gabriel Echávarri se resiste a dimitir tras la confirmación de suu procesamiento por corrupción

ALICANTEActualizado:

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, tiene un problema de incierta solución a corto y medio plazo en Alicante: el alcalde Gabriel Echávarri se ha enrocado ignorando las líneas rojas que su partido ha venido exigiendo al PP y, a pesar de tener ya un pie en el banquillo de los acusados como investigado por prevaricación, no piensa dimitir. Esta semana se han desestimado sus últimos recursos y se enfrenta a un juicio oral por presunto fraccionamiento de contratos que le permitió adjudicarlos a dedo.

El clamor de la oposición -nada menos que 23 concejales frente a los seis socialistas- se ha encendido por enésima vez para exhortar al alcalde a dejar el cargo por ética política incompatible con su procesamiento junto con sus dos asesores en el área de Comercio, también pendientes de juicio por usurpación de funciones al validar los contratos, por un importe de unos 190.000 euros.

Ante la presión mediática y social, el protagonista de la polémica desaparecía de la escena este viernes -al conocerse que la Audiencia Provincial de Alicante seguía adelante con el caso- y dejaba a la portavoz de su grupo municipal, Eva Montesinos, que diera la cara y de nuevo anunciara que «no va a dimitir porque no ha hecho nada». Incluso se permitió minimizar la gravedad de la situación como una «denuncia política», lo que no debe hacer mucha gracia a la jueza y la Fiscalía del caso. Casi suena a la cantinela de los «presos políticos» catalanes, salvando las distancias.

Puig, tibio

Quien en esa jornada incómoda se ha visto en el brete de pronunciarse ha sido el secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, que ha medido sus palabras con precisión para no mojarse con una medida contundente y al mismo tiempo ha dejado abierta la posibilidad de echar a Echávarri. Ni sí ni no, ni todo lo contrario. «Conforme avance el proceso, actuaremos en consecuencia», ha anunciado el líder de los socialistas valencianos.

Ya es bastante más de lo que ha hecho hasta el momento Pedro Sánchez, quien al ser preguntado sobre el alcalde alicantino y su dudosa posición judicial -también investigado (antes imputado) por despedir supuestamente de forma arbitraria a una funcionaria interina por ser la cuñada del portavoz municipal del PP, Luis Barcala- se limitó a ponerse de perfil. El líder nacional declaró que no tiene una «posición» definida y que la agrupación local socialista de Alicante tendría que ser la que «tomará las decisiones que tenga que tomar».