Quim Torra, durante la rueda de prensa ofrecida este martes en el Palau de la Generalitat
Quim Torra, durante la rueda de prensa ofrecida este martes en el Palau de la Generalitat - EFE

Quim Torra vuelve a reclamar un «relator» a Pedro Sánchez

El presidente catalán hace balance de su primer año de mandato asegurando que no se siente «provisional»

BarcelonaActualizado:

Ajeno al descrédito que genera su estilo al frente de la Generalitat, Quim Torra hace un balance positivo de su primer año al frente del gobierno catalán, al que llegó de rebote después de que Carles Puigdemont evitara volver a España para ser investido presidente. «Yo no tengo planeado convocar elecciones y esta es una legislatura que planteamos hasta la constitución catalana. Pero es claro que las sentencias supondrán un punto de inflexión», ha resumido este martes el propio Torra.

En su valoración de estos doce meses como jefe del ejecutivo autonómico, Torra ha insistido en ofrecer y pedir «diálogo» al presidente en funciones, Pedro Sánchez, a quien ha vuelto a reclamar un «relator» que certifique la «negociación» que pide al Gobierno. «Yo pido al presidente del Gobierno que salga que vuelva a la mesa del diálogo allí donde lo dejamos», ha señalado.

El presidente catalán también ha aprovechado su intervención ante la prensa para arremeter contra la Fiscalía por su papel en el juicio a los organizadores del referéndum ilegal del 1-O. Así, ha afirmado que las conclusiones del Ministerio Público suponen un «incumplimiento de la legalidad internacional». Torra ha sostenido que la Fiscalía tenía una «oportunidad de oro para pedir la libertad inmediata» de los dirigentes secesionistas presos.

Sobre que la Fiscalía diga que hubo un golpe de Estado a la democracia española, el presidente del Govern ha afirmado que «es extraño hablar de golpes de estado cuando todo el proceso de convocatoria del referéndum se aprobó por mayoría absoluta en el Parlament con luz y taquígrafos». «Ante este escrito de la Fiscalía acusamos al Estado de esta venganza, de incumplimiento de la legalidad internacional que está llevando a la deriva la credibilidad del Estado», y ha avisado de una «respuesta» si las sentencias son condenatorias.