El exconsejero durante la presentación de su libro en Barcelona
El exconsejero durante la presentación de su libro en Barcelona - TWITTER SANTI VILA

El partido de Puigdemont da la espalda al exconseller que renegó del «procés» a horas de proclamar la independencia

Santi Vila presenta su libro «De héroes y traidores» rodeado de una gran expectación mediática pero ante la indiferencia de sus compañeros de partido

BARCELONAActualizado:

«De héroes y traidores», el libro en el que Santi Vila -exconseller de Empresa de Puigdemont- desmonta los pormenores de los días previos a la fatídica declaración de independencia del 27 de octubre incomoda al movimiento secesionista, especialmente al PDECat y a Junts per Catalunya. No en vano, los representantes del mundo convergente plantaron ayer al joven político en la presentación pública de su libro, a pesar de que este sigue formando parte del PDECat.

Ni el expresidente de la Generalitat Artur Mas, ni ningún exconsejero del anterior gobierno encabezado por Carles Puigdemont arroparon a Vila en la puesta de largo de sus pequeñas «memorias» del «procés». Tampoco dirigentes del PDECat como Marta Pascal (coordinara general) ni representantes de Junts per Catalunya -la marca que utilizaron los convergentes en las elecciones del 21-D- se presentaron en el acto.

El que fue consejero de Mas y Puigdemont vio como en la primer fila de su vuelta a la arena mediática catalana solo había políticos de la esfera de la «tercera vía» como el socialista Miquel Iceta o los democristianos Ramón Espadaler o Joana Ortega. Asimismo, en un discreto segundo plano sí que asistieron unos pocos dirigentes convergentes, como el exalcalde de Barcelona Xavier Trias o el joven diputado del PDECat en el Congreso Sergi Miquel.

No obstante, en la sala -que estaba totalmente abarrotada- abundaron rostros conocidos como el periodista y tertuliano Xavier Sardà o el presidente de Foment del Treball Joaquim Gay de Montellà.

Un personaje incómodo

Vila fue durante años uno de los nombres con más potencial en la política catalana y protagonizó una carrera meteórica dentro de la antigua Convergència. Empezó como alcalde de Figueras (Gerona), fue fichado por Artur Mas como consejero de Territorio, trasladado a la cartera de Cultura por Puigdemont, con quien finalmente ocupó el departamento de Empresa hasta que dimitió horas antes del la «proclamación de la República catalana».

En el último momento, Vila decidió bajarse del tren del «procés», una decisión arriesgada que lo puso en el cesto de los «traidores» al independentismo, del que Vila no reniega, pero que sí critica sin pudor. Su libro es una suerte de «terapia» personal para depurar unos años de enorme tensión para un político que se describe como «moderado» y que siempre ha mantenido puentes de diálogo con Madrid -su amistad con la presidenta del Congreso Ana Pastor es de dominio público-.