Desde que Calleja cogió al Toledo en noviembre, los verdes han sido el segundo mejor equipo de Tercera
Desde que Calleja cogió al Toledo en noviembre, los verdes han sido el segundo mejor equipo de Tercera - H. Fraile

Manu Calleja: «El ‘play-off’ no me gusta mucho, me parece injusto»

El CD Toledo empieza este domingo las eliminatorias por el ascenso a Segunda B y ABC aprovecha para entrevistar a su entrenador

ToledoActualizado:

Emmanuel Calleja Renedo (Beranga, 1975) tiene las paredes de su despacho atiborradas con la táctica del Sestao River. Es lo que toca. Los vascos son el primer rival del CD Toledo en el «play-off» de ascenso a Segunda B. Hoy, día de elecciones europeas, autonómicas y municipales, se disputa la ida en el «Salto del Cabllo» (19.00 horas).

¿Qué Toledo se encontró en noviembre?

Un buen grupo humano que estaba pasando por un momento de dudas, que no tenía muy claro a qué jugaba y que no creía en sus posibilidades.

Le he escuchado decir varias veces que ha sido una temporada con «muchas dificultades». ¿Me las puede concretar?

Tenemos una plantilla corta y ha habido una cantidad de lesiones que no puedes prever. Luego vino el accidente de Chato, que nos marcó y hubo que recomponer el ánimo del grupo.

¿Cómo llega el equipo al «play-off»?

Con una buena tensión competitiva. El otro día les pasé un dato: hemos sido el segundo mejor equipo, solo por detrás del Socuéllamos, tanto desde que llegué como de la segunda vuelta. Eso quiere decir que hay buenos jugadores y que la plantilla tiene que creer en sus posibilidades.

¿Cuáles son las virtudes y, por contra, las cosas a mejorar?

La afición se va a encontrar a un equipo muy esforzado, intenso, que trabaja, aprieta, y que con el balón intenta agradar y jugar bien al fútbol. Ahora tenemos un problema con los centrales, y eso es lo que más me preocupa: que hay futbolistas que van a jugar fuera de su posición.

¿Preparar un «play-off» es muy diferente a un partido de Liga?

Se prepara más fácil porque los jugadores tienen más intensidad y predisposición al trabajo, pero desde lo anímico hay que controlarles un poco; en los entrenamientos hay sobreexcitación. Un «play-off» es un partido de 180 minutos y hay que ser inteligentes, fríos en la toma de decisiones y tratar de dejar la portería a cero. Todo se resuelve por detalles y, aunque vayas ganando, un gol puede ser definitivo.

¿El sistema actual de competición es el más justo? ¿Lo cambiaría?

Es que cambiaría la estructura de Segunda B y Tercera. En Segunda B debería haber solo dos grupos, norte y sur; y Tercera debería ser multiprovincial, con un máximo de ocho grupos, que intentaría profesionalizar al máximo, con un control económico de los clubes. El «play-off» no me gusta mucho. Yo he quedado campeón dos o tres veces y no he ascendido, a mí eso me parece injusto; el Socuéllamos, que ha sido el mejor equipo en Liga, ya debería haber subido.

No hemos hablado del rival. ¿Qué sabemos del Sestao River?

Sabemos mucho. Yo soy cántabro y conozco a mucha gente en el País Vasco. Creo que son un buen equipo, no el típico vasco, sino más de dominar, de combinar, pero a la vez son intensos y competitivos como todos los vascos. Hicieron una plantilla para ser campeones y han quedado segundos.

Precisamente le quería preguntar por eso: ¿dependiendo de la región se juega al fútbol de manera diferente?

Sí, cada uno se expresa en el campo de fútbol según su filosofía de vida. Los vascos son gente muy comprometida; en la zona del Levante los jugadores son más peloteros, más habilidosos; y aquí, en Castilla-La Mancha, hay de todo.

Lleva entrenado en Tercera desde 2004, ¿cómo ha cambiado el fútbol en estos 15 años?

Ha cambiado a mejor. Hay mejores condiciones de entrenamiento, los futbolistas están mejor formados y hay un público más civilizado. También creo que la selección española y el Barça han influido en la forma de jugar.

Hasta en los peores momentos de la temporada el presidente, Juan Juárez, ha mantenido que el objetivo era el ascenso. ¿No le parece demasiado ambicioso para un equipo que ha quedado cuarto?

En la vida hay que tener objetivos ambiciosos. Juan es un persona muy competitiva, que transmite mucho positivismo y a eso nos agarramos. Yo les digo a los jugadores: «No estamos para perder el tiempo». Sabemos que es muy difícil y que casi siempre suben los primeros, pero ¿por qué no vamos a romper la estadística? Si hemos llegado a estar a nueve puntos del «play-off» y nos hemos clasificado con siete puntos de margen, ¿por qué no vamos a pensar en hacer cosas importantes?

¿Va a seguir el año que viene?

Sí. El club ya me lo propuso hace tiempo, pero es lo que menos me preocupa. Cuando hay acuerdo entre las partes, el papeleo es lo de menos. Sigo creyendo en la palabra y, para mí, la mano sigue siendo un contrato.