Santiago Abascal con su mujer, el día de su boda, ceremonia que ofició el sacerdote reprendido - GDG

Y Vox se topó con la Iglesia

Un cura de Soria se posiciona a favor del partido de Abascal y la Diócesis le abronca: «Ningún sacerdote puede presentarse ante la opinión pública manifestando su apoyo a una opción política»

MadridActualizado:

Donde hay confianza, ya se sabe. Y si no, que se lo pregunten a un cura de Soria que, por intentar hablar bien de un amigo, se metió en un buen lío. Tampoco es para menos. El párroco en cuestión se llama Alfonso García y el amigo es Santiago Abascal, líder de Vox, a quien el religioso -obviando cualquier directriz de la Iglesia- defendió a capa y espada hasta el punto de copiar una frase del argumentario del partido. El sacerdote llegó a afirmar que el de su amigo «no es un partido de extrema derecha, sino de extrema necesidad».

La mecha prendió ayer por la mañana, cuando el alegato de García a favor de Vox apareció en la portada de Heraldo-Diario de Soria. El tema estaba ilustrado con una foto en la que aparecían el cura y Abascal juntos el día de la boda del líder de Vox. Tal es la amistad entre ambos que el sacerdote, pese a que habitualmente oficia misa en más de una docena de pequeños pueblos sorianos, casó al político con su actual mujer, la influencer alicantina Lidia Bedman.

«Vox no es de extrema derecha, es de extrema necesidad», espetó el sacerdote haciendo suya una frase empleada de manera recurrente por el propio Abascal. Durante la entrevista, García también aprovechó para ensalzar la figura de su amigo y después apostillar que no sólo él piensa así en el seno eclesiástico: «Yo no soy el único sacerdote que piensa así. Quizás soy el más antiguo y el que más conoce a la familia, pero no el único».

A las pocas horas, la Diócesis de Osma-Soria, a la que pertenece García, tuvo que apagar el incendio. Lo hizo a través de un comunicado con el que recordó al párroco que una de sus obligaciones es la de no entrar en política de forma tan expresa. «Teniendo presente la praxis común en la Iglesia, ningún sacerdote puede presentarse ante la opinión pública manifestando su apoyo a una opción política determinada», reprendió la Diócesis a García en una nota que también aprovechó para desvincularse del favor del religioso hacia Vox.

Iglesia y política, por separado

«Las declaraciones del sacerdote diocesano son exclusivamente a título particular; no pueden considerarse, por tanto, un posicionamiento oficial de la Diócesis de Osma-Soria sobre ninguna cuestión política o partidista», aclaró el Obispado, que dejó claro a navegantes que, según el Concilio Vaticano II, «la Iglesia no se identifica con ningún proyecto político».

Pese a que la Iglesia y Vox comparten algunos valores, como el derecho a la vida o la familia, no es la primera vez que hay diferencias entre ambos. Después de su irrupción en el escenario político andaluz, el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, se mostró preocupado por la postura que el partido de Abascal sostiene en materia migratoria.

La visión de Argüello, sin embargo, parece muy distinta a la del párroco soriano, quien llega a considerar que las tradiciones españolas están en riesgo «por la llegada masiva» de inmigrantes. No sabemos si lo dijo por convencimiento o por echarle un capote a su amigo al que conoce, como presume, «desde antes de que naciera».