El comisario Salamanca con Villarejo, en una imagen de archivo
El comisario Salamanca con Villarejo, en una imagen de archivo - ABC

Un socio de Villarejo admite ante el juez que llevó 225.000 euros en metálico a su casa en ocho años

El comisario Salamanca declara en la Audiencia Nacional por el sospechoso alto tren de vida que llevó entre 2011 y 2013

Como antiguo jefe del aeropuerto de Barajas, adoptó un rol destacado dentro del entramado del comisario Villarejo

MadridActualizado:

El antiguo comisario principal Carlos Salamanca, supuesto socio de José Villarejo en sus negocios sospechosos, ha admitido este viernes en la Audiencia Nacional que llegó a guardar en su casa 225.000 euros en metálico, un dinero que le permitió vivir «a todo trapo» sin realizar movimientos bancarios. Así lo ha explicado Salamanca en su declaración ante el juez del caso Villarejo, Manuel García-Castellón, que le investiga en dos piezas de la causa.

Para tratar de defenderse, Salamanca ha asegurado que ese dinero provenía de los ahorros que acumuló por su salario (entre 41.000 y 45.000 euros netos) entre los años 2003 y 2011, han informado fuentes jurídicas. La cifra de 225.000 sería el montante total que llegó a llevar a su casa «por seguridad» a lo largo de esos ocho años.

Esa es su justificación para explicar por qué no tocó sus cuentas bancarias entre los años 2011 y 2013, pese a que manejó importantes cantidades de dinero para sufragar su alto tren de vida, según un informe de la Guardia Civil que consta en la investigación. Para acreditar su supuesta versión, que los investigadores no se creen, Salamanca ha manifestado que aportará documentación al juez. El informe de Asuntos Internos se incorporó a la pieza 1 del caso.

Salamanca no es un comisario cualquiera: como comisario jefe del aeropuerto de Barajas, se convirtió en uno de los líderes del entramado que se creó en torno al comisario José Villarejo, que se encuentra encarcelado de forma preventiva desde noviembre de 2017. Considerado el jefe de las llamadas «cloacas del Estado», a Villarejo le acusan de enriquecerse con negocios y encargos sospechosos, gracias a los contactos y la información confidencial a la que accedió por su condición de comisario, que utilizó para supuestamente coaccionar a personas, incluidos algunos poderosos.

Por eso, Salamanca también está siendo investigado por supuestamente permitir la entrada de ciudadanos guineanos, s in cumplir los requisitos legales, a través de Barajas a cambio de mordidas y regalos. Ese proyecto conocido como King, y en el que también estaba involucrado Villarejo, fue encargado por el empresario ecuatoguineando Francisco Menéndez Rubio, conocido como «el pagafantas» por los regalos que les hizo a los dos antiguos comisarios. Salamanca habría recibido coches, viajes y dinero.

Por esa rama de la investigación, y por la pieza principal del caso que indagada en las actividades de Villarejo, Salamanca volverá a la Audiencia Nacional en septiembre para seguir declarando. Es la primera vez que rinde cuentas ante el juez García-Castellón después de que las investigaciones contra él las reabriera la Sala de lo Penal, que levantó los archivos que dictó el anterior instructor, Diego de Egea.