Don Felipe firmó en la Embajada de España en Astaná un Real Decreto el pasado 9 de junio
Don Felipe firmó en la Embajada de España en Astaná un Real Decreto el pasado 9 de junio - CASA DEL REY

Ni siquiera el Rey puede sancionar leyes desde el exterior por vía telemática

Don Felipe y Don Juan Carlos han tenido que desplazarse a las Embajadas españolas para firmar Reales Decretos urgentes

MADRIDActualizado:

Por mucho que avance la tecnología y nos permita seguir los hechos a distancia por vía telemática en tiempo real, la validez jurídica de los actos con trascendencia oficial requiere que éstos se realicen en territorio nacional. Por ello, cuando el Rey ha tenido que sancionar leyes desde el exterior ha tenido que desplazarse a las Embajadas de España, que son territorio nacional, y proceder allí a la sanción. Ese procedimiento va acompañado, además, de un sistema electrónico que valida la firma del Jefe del Estado y garantiza su autenticidad.

Existen varios precedentes en los que el Rey estaba de viaje en el exterior cuando se ha encontrado con situaciones que requerían la sanción urgente de Reales Decretos, función que le atribuye la Constitución y que solo puede asumir el Jefe del Estado. Además, sin su firma las leyes no se pueden publicar en el Boletín Oficial del Estado y, por tanto, las normas no pueden entrar en vigor.

Para el Rey habría sido más cómodo y rápido firmar estos documentos sobre la marcha, en el hotel o en cualquiera de los lugares incluidos en su recorrido. Sin embargo, para que la sanción tenga validez jurídica, ésta debe realizarse en territorio nacional, lo que obliga al Jefe del Estado a desplazarse a una Embajada de España.

Por ejemplo, Don Felipe se encontraba de visita oficial en Kazajastán el pasado 9 de junio, cuando el Gobierno concedió la Gran Cruz del Mérito Civil a Ignacio Echeverría, el joven «héroe del patinete» que fue asesinado en los atentados de Londres cuando trataba de defender a una mujer.

A última hora de la noche

Los restos de Echeverría iban a ser repatriados al día siguiente y, para que se pudiera publicar el Real Decreto en el BOE y su familia pudiera recibir la condecoración póstuma en ese momento, Don Felipe se desplazó la víspera, a última hora de la noche, a la Embajada de España en Astaná y sancionó el Real Decreto antes de emprender regreso a Madrid.

También Don Juan Carlos tuvo que acudir a la Embajada de España en Vilnius el de mayo de 2009, cuando se encontraba en visita de Estado en Lituania. El Rey tuvo que firmar con urgencia el nombramiento de Patxi López como lendakari, pues hasta que este Real Decreto no se publicara en el BOE, el nuevo presidente autonómico no podía tomar posesión de su cargo.

Don Juan Carlos también se encontraba de viaje oficial en el exterior en diciembre de 2010, cuando estalló en España la huelga de los controladores, que obligó a cerrar el espacio aéreo. En aquel momento de caos, con 600.000 viajeros bloqueados en los aeropuertos españoles, el Gobierno acordó decretar el estado de alarma y decidió permitir que el Ejército tomara el control. Para que esas medidas entraran en vigor, Don Juan Carlos tenía que sancionar dos Reales Decretos. El Rey se encontraba en la Cumbre Iberoamericana que se celebró en Mar del Plata, donde España no tiene Embajada ni consulado, por lo que Don Juan Carlos tuvo que proceder a la firma en presencia del embajador de España en Argentina, Rafael Estrella.