Revilla, en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander
Revilla, en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander - JUANMA SERRANO

Revilla: «No quiero ser aforado. Yo no aforaba a nadie»

El presidente de Cantabria reclama un pacto para una Justicia independiente que garantice las mismas condiciones para los ciudadanos y los políticos

SantanderActualizado:

«¿Es diferente la Justicia para los políticos? Sí. ¿Para los ricos que para los pobres? Sí». Convencido de ello, Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, ha expresado este lunes su firme opinión sobre una necesidad de un «pacto de Estado para la Justicia» que garantice la igualdad de esta materia para toda la sociedad, independientemente del cargo que un ciudadano ocupe.

Enmarcado en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, el secretario general del Partido Regionalista de Cantabria ha transmitido, «como ciudadano que escucha a la gente, lee la prensa y ve la televisión», la percepción que él recibe de la sociedad: «La justicia está politizada».

En opinión de Revilla, el principal culpable de esta sensación de los ciudadanos es el aforamiento: que los políticos sean juzgados en un tribunal especial cuando «deberían ser juzgados como todo el mundo». En España, existen unos 17.621 aforados, de los cuales 2.000 son políticos, según la última estimación hecha por el entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, en 2014. Precisamente, hace apenas cuatro meses, el Partido Popular registró una moción para estudiar la reforma y limitación de los aforamientos, después de que rechazara un día antes la propuesta socialista –con el mismo objetivo–, en el Pleno del Senado.

El presidente cántabro ha manifestado su voluntad de renunciar a su aforamiento, un deseo por el que asegura haber mandado «mil cartas». Este derecho responde, en teoría, a que los tribunales ordinarios eviten las presiones políticas a las que se puede ver sometido cuando juzga a un cargo público. Sin embargo, Revilla ha admitido que la realidad es bien distinta y que entre políticos se escucha la pregunta «¿qué juez te ha caído?» cuya respuesta negativa o afirmativa desemboca en un «vas listo» o en un «bien, este es de los nuestros».

Justicia más rápida e independiente

Es la falta de independencia de la Justicia lo que «aterra» a Revilla: «¿Quién nombra al secretario del Poder Judicial? No lo sé, pero seguro que se da en una comida o en una cena». El presidente cántabro apela, por un lado, a los abogados y expertos para discutir y sacar conclusiones que lleven a ese aclamado «pacto de Estado» que la garantice; y, por otro, a los periodistas para que se hagan eco de él.

No ha faltado en su discurso la referencia al tiempo que se toma la Justicia española en dictar sentencias. Revilla ha comparado el «caso Bárcenas» con el «caso Madoff» –el mayor fraude financiero de la historia, sucedido en Estados Unidos–, por el que el responsable de este timo piramidal fue condenado a cadena perpetua («igual algo exagerado», admite) en tan solo ocho meses. «¿Cuándo saldrá la sentencia del “caso Bárcenas”?».