Beltrán, García Egea y Maroto, del PP, frente a Fernández, Espinosa de los Monteros y Olona, de Vox
Beltrán, García Egea y Maroto, del PP, frente a Fernández, Espinosa de los Monteros y Olona, de Vox - Jaime García

PP y Vox pactan gobernar en los municipios donde sumen mayoría sin Cs

El «principio de acuerdo» afectaría a ciudades como Almería o Ceuta

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Las negociaciones en el centro-derecha para alcanzar pactos de gobierno tras las elecciones del 26 de mayo siguen, de momento, la «vía andaluza». Es decir, el Partido Popular se está reuniendo por separado con Vox y con Ciudadanos, mientras el partido de Albert Rivera continúa rechazando una foto entre los tres, y mucho menos un acuerdo que incluya la firma de Santiago Abascal junto a la suya. A la espera de encontrar una solución a ese obstáculo que, por ahora, parece insalvable, el PP volvió a sentarse ayer a la misma mesa con el equipo negociador de Vox en el Congreso de los Diputados. De este segundo encuentro, que duró más de dos horas, surgió un «principio de acuerdo para la gobernabilidad» en aquellos municipios donde el PP y Vox sumen mayoría sin necesidad de contar con Ciudadanos, según explicó Iván Espinosa de los Monteros.

El portavoz de Vox fue más rotundo que el secretario general del PP, Teodoro García Egea, quien puntualizó con cautela que el principio de acuerdo se limita a explorar posibilidades en algunos ayuntamientos. El dirigente de Génova piensa en Ciudadanos mientras habla con Vox, y se ve obligado a medir mucho más sus palabras para no molestar al otro socio imprescindible para que el PP pase del fracaso al éxito en apenas unos días.

El acuerdo entre el PP y Vox para ir de la mano en los municipios donde sumen mayoría era uno de objetivos más básicos de la negociación, y por eso ha sido el primero en clarificarse. Estos dos partidos alcanzan mayoría entre ambos en una treintena de ayuntamientos, entre los que se incluyen Almería y Ceuta, pero no Melilla, donde el voto de Ciudadanos sí sería necesario. También estarían en la lista algunos de los feudos madrileños del PP como Las Rozas, Majadahonda o Pozuelo de Alarcón. El portavoz de Vox quiso citar este último municipio de forma expresa, algo bastante significativo, pues aquí el PP podría pactar tanto con ellos o con Ciudadanos. El «principio de acuerdo» de ayer, según Espinosa de los Monteros, decanta al PP a favor de Vox.

Otros municipios donde se aplicará el pacto inicial entre los partidos de Casado y Abascal serán El Ejido y Roquetas de Mar, en Almería. En el primero, Vox barrió en las elecciones generales del 28 de abril. Después, en las municipales del 26 de mayo, el PP se impuso con nueve concejales, pero Vox se mantuvo fuerte en segunda posición, con seis. El «principio de acuerdo» es aplicable a otros ayuntamientos como el de Navalmoral (Ávila), Nerja (Málaga) o Algeciras (Cádiz).

Roto el hielo

Los populares, instalados en la prudencia, insistieron en que ahora corresponde a cada municipio entrar en una negociación de programa y acordar los términos del posible pacto local. Pero con el acuerdo general de ayer, apalabrado en el Congreso de los Diputados y «sellado» en la comparecencia pública de Vox, se ha roto el hielo. El baile de los pactos ha empezado, pero quedan los más difíciles, los que tendrían que incluir a Ciudadanos.

«Hay avances en todos los sitios», aseguró Espinosa de los Monteros, quien, no obstante, insistió en la línea roja de Vox que hoy por hoy se presenta como la más complicada de traspasar: no apoyarán ningún acuerdo entre PP y Ciudadanos que no les incluya. Vox mantiene su exigencia de un acuerdo con la firma de los tres.

Mientras alguna de las dos partes enfrentadas cede, el PP se dedica a negociar con ambos por separado, confiado en que la «vía andaluza» pueda repetirse, aunque sea en una versión actualizada. En Andalucía, después de las autonómicas del 2 de diciembre, el PP pactó de forma paralela con Ciudadanos y Vox, que no se hablaron entre ellos.

De momento hay gestos significativos, que invitan al optimismo en Génova. Uno de ellos lo protagonizó ayer Vox, al anunciar que no ve «imprescindible» que su partido tenga que entrar en el Gobierno autonómico de Aragón si se alcanzara un acuerdo del centro-derecha para evitar que se imponga la izquierda con el PSOE al frente. El mensaje se envió tras la reunión en el Congreso con el PP, para intentar «salvar» el pacto en esa Comunidad. El secretario general del PP calificó de «positivo» que Vox hubiera eliminado esa línea roja, lo que pone la pelota ahora en el tejado de Ciudadanos para tratar de formar una alternativa de centro-derecha.

En el calendario hay dos fechas subrayadas: la del 15 de junio, día en que se constituyen todos los ayuntamientos de España, y la del martes 11, cuando se elegirán las Mesas de algunos parlamentos regionales, como es el caso de la Asamblea de Madrid. Las negociaciones avanzan ya a contrarreloj, y la cautela sigue primando en el PP, que no descarta nuevos movimientos de sus aliados potenciales en los próximos días. Ante las exigencias que pueda poner Ciudadanos para presidir algún Gobierno o Ayuntamiento, los populares defienden los «criterios objetivos» de las urnas, es decir, que presida el que quedó por delante.