Pablo Iglesias charla con otros diputados al término del debate de investidura - ISABEL PERMUY

Novatadas y besos salpicaron las 9 largas horas de debates

La fragmentación de la Cámara y las formas de los nuevos partidos avivan la investidura

MADRIDActualizado:

La segunda jornada de la investidura de Pedro Sánchez tuvo numerosas anécdotas, y corroboró la faceta de espectáculo que está adquiriendo la política española. Hubo casi de todo: bronca, aplausos y pitos, algún insulto malsonante, un beso en los labios entre dos diputados a la vista de todo el hemiciclo, «novatadas» al nuevo presidente y mucho debate en las más de nueve horas de discursos de la jornada.

Tardá: «Escaso de talla»

El portavoz de ERC, Joan Tardá, alabó el arrojo de Pedro Sánchez al presentarse a la investidura: «Yo le veo escaso de talla como estadista; a nadie le obligan a ser candidato a presidente, yo no me atrevería, no tengo talla», confesó.

Jóvenes y «jóvenas»

El diputado y portavoz de En Comú Podem, Xavier Domènech, tuvo una intervención corta pero muy intensa, que realizó en parte en catalán, y en parte introduciendo nuevos términos como su referencia a los «jóvenes y jóvenas», en un reflejo lingüístico de la llegada de la nueva política al hemiciclo.

Rajoy y los insultos

El presidente en funciones, Mariano Rajoy, criticó la poca consistencia de algunas afirmaciones de Pedro Sánchez, entre ellas la que incluyó en su discurso del martes: «Dijo que se habían acabado los insultos y las descalifcicaciones, y le ha durado medio día».

Serrano y Moragas

Jorge Moragas, director de gabinete del presidente del Gobierno se cogió ayer al negocidor socialista, José Enrique Serrano, que fue su antecesor en ese cargo durante la etapa de Zapatero y se lo llevó a tomar un café de cuarenta minutos. Muy discreta no fue la cosa porque lo hizo delante de todos los periodistas que, inmediatamente, empezaron a especular con la idea de una negociación a partir del lunes próximo entre los dos principales partidos por mas que Pedro Sánchez dijera ayer eso de «¿gran coalición? No gracias»

Un presidente «novato»

Patxi López se estrenó como «presidente novato», según el mismo dijo, y lo hizo agradeciendo, al final del acto, el tono «intenso y vivo» de las dos primeras jornadas del debate de investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, y que se desarrollara «bajo el principio del parlamentarismo». No pudo evitar, eso sí, que su bisoñez fuera aprovechada por algunos diputados para conseguir algunos turnos de palabra «extra» alegando hacerlo por alusiones. Incluso Rajoy utilizó esta táctica, con el consiguiente enfado del presidente.

Retirar el micrófono

Celia Villalobos se mostró partidaria de retirar el micrófono a quien hace alusiones personales a alguien que no está: «Me parece que hay cosas que no se pueden decir. En la anterior legislatura, alguien hizo alusiones al señor Guerra y no lo permití, porque, si no están delante, no pueden defenderse y, sobre todo, cuando se acusa de cosas tan gordas y tan duras», enfatizó.

La «S» y la «O»

Pablo Iglesias fue muy crítico con Pedro Sánchez en varios momentos de su intervención. En uno de ellos, criticó la pérdida de principios del partido, incluso citando a Pablo Iglesias, su homónimo y fundador del partido socialista. Y aseguró: «Cualquier día los trabajadores le quitarán la «S» y la «O» al PSOE». También le dijo al candidato a la investidura: «Rectifique y trátenos como socios. No vuelva a engañarnos».

El silencio de De la Serna

El exdiputado del Partido Popular y hoy parlamentario del Grupo Mixto, Pedro Gómez de la Serna -que se fue del partido tras ser imputado por un presunto caso de corrupción-, evitó este miércoles utilizar su turno de palabra en el debate de investidura.