Interior «trabaja» para que Marruecos acepte rescatar más inmigrantes y se haga cargo de ellos

Se cuenta con la UE para «mejorar» sus capacidades de salvamento y coordinarlas con los medios españoles

MadridActualizado:

España está trabajando para, con ayuda de la UE, «reforzar las capacidades de rescate» en el Mediterráneo de Marruecos, de modo que el país vecino se dote de una fuerza de salvamento marítimo que le permita asistir a las pateras que se localicen en sus aguas, lo que conllevaría el traslado de los inmigrantes a sus propios puertos, siempre en caso de que fueran los más cercanos. Fuentes del Ministerio del Interior confirmaron ayer que se están manteniendo conversaciones con las autoridades alauíes en esa dirección, todo ello en sintonía con la propuesta elevada por el Mando Único Operativo en el Estrecho creado por el gobierno de Pedro Sánchez el pasado verano para hacer frente a la creciente oleada migratoria registrada en los últimos ejercicios. En una entrevista con ABC, el anterior titular de ese Mando, el general de Brigada de la Guadia Civil Manuel Contreras, ya apuntó a principios de diciembre la conveniencia de que «un aumento de la cooperación de Marruecos en salvamento marítimo sería disuasión, pero también mayor eficacia en el rescate», postulado que también defiende su sucesor en el cargo, el general de División también de la Benemérita Félix Blázquez.

Vuelta a África

«Si Marruecos rescata a inmigrantes, se hace cargo de ellos. Si España rescata inmigrantes, se hace cargo de ellos» era la esclarecedora explicación que ofrecía ayer en declaraciones a la cadena Ser la secretaria de Estado de Interior, Ana Botella. Lo hacía tras desmentir informaciones publicadas este jueves según las cuales el Ejecutivo habría conseguido que Marruecos aceptara recibir en sus puertos a inmigrantes recogidos en el mar por el dispositivo de Salvamento Marítimo español, un acuerdo que -certificó la secretaria de Estado- «no existe». «Hasta ahora eso no está sucediendo ni se ha planteado», añadió una fuente de Interior. También lo negó el ministro portavoz del gobierno alauí, Mustafa Jalfi, en un raro pronunciamiento en el que afirmó: «Respecto a la entrada de barcos españoles a los puertos marroquíes (para devolver a inmigrantes) quiero afirmar que esto es incorrecto y que no hay acuerdo».

La idea no es esa, sino que Marruecos cuente con una flota de rescate «potente», de modo que no tenga que requerir en sus propias aguas los medios de Salvamento Marítimo para que auxilien pateras a las que, en un determinado momento, ni la Armada ni la Gendarmería alauíes tienen posibilidad de socorrer. De llegar ese momento, como apuntó ayer Ana Botella, les corresponderá hacerse cargo de los inmigrantes que viajen en esas embarcaciones.

Con todo, Rabat informó en enero que en 2018 rescató del mar 29.715 inmigrantes, de los que 5.608 volvieron «voluntariamente» a su país original.

Interior entiende la inmigración como una gran cuestión de Estado, en la que querría contar con la implicación de todas las fuerzas políticas. El titular del departamento, Fernando Grande-Marlaska compareció ayer en el Congreso en la que pudiera ser la última comisión de Interior de la legislatura y en ella apenas se refirió a las negociaciones que está habiendo con Marruecos sobre la coordinación de rescate en el Mediterráneo, aunque no esquivó las preguntas referidas a la retirada de las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla que debe iniciarse este mes y que, certificó, no se detendrá a causa de las elecciones generales del 28 de abril. El ministro irá a la primera de esas ciudades autónomas mañana y a la segunda el 2 de marzo.