Elsa Artadi, portavoz del Gobierno catalán - EFE

La Generalitat exige más cesiones en la negociación ante la debilidad del Gobierno

El Gobierno defiende la figura del relator y no es claro sobre la mesa de partidos

Barcelona - MadridActualizado:

El paso del Gobierno de España sigue marcándolo el independentismo catalán. Con el objetivo final de aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que pasa por una primera votación en el Congreso la semana que viene en manos de los diputados de ERC y el PDECat, la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, reiteró ayer, en una rueda de prensa extraordinaria, la defensa de la figura del «relator» en el marco de las negociaciones de los partidos políticos catalanes. Sin embargo, desde la Generalitat de Cataluña, por boca de su portavoz, Elsa Artadi, se recordó que cualquier mediador o notario que se presente será para coordinar el foro de partidos a nivel nacional y con el tema de la autodeterminación de la región sobre la mesa de negociación.

Para los partidos secesionistas catalanes, el «relator» solo tiene sentido en una mesa de partidos de ámbito nacional y, por lo tanto, «está fuera de lugar» incluir un mediador en una mesa de partidos catalanes, que ya existe, y, como recordó Artadi, se reunió el martes con la presencia del gobierno catalán, Junts per Catalunya (JpC), ERC, el PSC y los comunes. La portavoz de la Generalitat reiteró que, desde su punto de vista, «es fundamental» contar con una mesa de partidos en la que se incluya a Podemos y a algún representante del PSOE, aunque este sea a través del PSC.

Así, Artadi lamentó que «la versión del Gobierno no coincide ni se aproxima (a las peticiones de los independentistas)» y justificó la existencia y creación de la figura del mediador para que no ocurra lo que está sucediendo ahora y es que desde el Gobierno se fijan unos parámetros de negociación y desde la Generalitat, otros distintos e incompatibles. En este sentido, Artadi aseguró que Calvo había recibido ya una propuesta para la configuración de la mesa de partidos a nivel nacional: con dos representantes por cada partido de PSOE, Podemos, JpC y ERC. Pero que la Generalitat no había obtenido respuesta al respecto.

Más presiones a Sánchez

«El Gobierno tiene que decidir si está a favor del diálogo y de la libertad o está a favor de la represión. (...) En la mesa (de partidos a nivel nacional) se tiene que incluir la autodeterminación y la represión que sufre Cataluña. Esto ha de ser parte de este diálogo, no hay diálogo sin esto», añadió la portavoz del gobierno catalán.

Aunque la oferta del Gobierno de aceptar un «relator» -ya sea para una mesa a nivel autonómico o para una de ámbito nacional- no tiene precedentes, fuentes de la dirección de ERC, consultadas por ABC, consideraban ayer que no es suficiente para que la formación que lidera Oriol Junqueras desde la prisión retire la enmienda a la totalidad de los PGE. Por su parte, en la dirección del PDECat -partido que forma parte del conglomerado de JpC- se mostraron ayer, también en privado, más receptivos a la medida del Gobierno: «Con la oferta del relator será difícil que no retiremos la enmienda a la totalidad de las cuentas».

Esta es la cuestión nuclear. Sigue sin haber acuerdo para constituir esa mesa de partidos. El Gobierno quiere al contrario que la Generalitat que esa mesa de partidos sea solo de formaciones catalanas. Pero lo cierto es que la vicepresidenta del Gobierno se movió en el terreno de la ambigüedad al no cerrar la puerta a que pueda haber partidos sin representación en el Parlament de Cataluña que puedan sentirse compelidos a «ayudar», por ser «responsables» de la búsqueda de una «salida política». El Gobierno está decidido a seguir la vía de plantear la negociación al margen del parlamento porque considera que es positivo que se desarrolle también «en un ámbito que no esté institucionalizado».

Sin estar de acuerdo con la Generalitat sobre el foro de discusión, Calvo se aventuró en defender que el perfil del relator lo eligen los partidos. Pero preguntada por si el Gobierno va a tener veto para elegir ese nombre ha manifestado que lo tendrá a través del PSC, dejó claro que lo tendrán «como socialistas y como partido». Además aclaró que esta persona no tendría que cobrar ninguna remuneración sino que debe hacerlo con vocación de ayudar y «por amor al arte».

Pese a las críticas de la oposición y de su propio partido Calvo insistió en defender esa mesa de partidos «en la que se utilizará a una persona que pueda ayudar en cómo se convoque, en cómo se reúnen... Simple y llanamente». Calvo defendió que elegir a un relator es una «cuestión meramente práctica», alguien que sirva para el «allanamiento de la situación».

Evitar la ruptura

Ante la falta evidente de acuerdo tras las intervenciones públicas, Calvo, Artadi y Pere Aragonès, vicepresidente de la Generalitat, mantuvieron un encuentro vía internet. Según fuentes oficiales de la Presidencia de la Generalitat, la reunión duró «una hora y media» y las dos partes se emplazaron «a continuar hablando en los próximos días». No trascendió que llegasen a algún tipo de acuerdo, pero las mismas fuentes señalaron que se «ha avanzado» pero «lentamente» en llegar a un punto común. Desde Moncloa, y en un mensaje cargado nuevamente de ambigüedad se aseguraba que el resultado de ese contacto fue el acuerdo en «seguir trabajando para avanzar en los elementos de los dos ámbitos ya conocidos, con el fin de que, desde el diálogo, se pueda encontrar una solución para Cataluña». Una falta de claridad como estrategia de comunicación que solo enmascara la falta de avances pero el intento por ambas partes de no romper los espacios de negociación creados.

«Auténtica vergüenza»

El eco de la negociación entre el Gobierno y la Generalitat tuvo su resonancia en el Parlamento catalán, ayer mismo, en una sesión de control al gobierno autonómico centrada, prácticamente, en la propuesta del «relator» y el documento de los 21 puntos que Torra entregó a Sánchez el pasado 20 de diciembre y el presidente del Gobierno ocultó.

Fue durante el turno de Inés Arrimadas cuando se produjo el momento de mayor intensidad parlamentaria. «No me extraña que lo hayan ocultado hasta ayer (por el martes) porque (el texto) es una auténtica vergüenza para usted y para el señor Sánchez», señaló la líder de Cs en Cataluña, que añadió que el documento es «indignante» ya que ninguna de las 21 propuestas trata asuntos de sanidad, financiación, dependencia o problemas sociales «que afectan a la realidad de los catalanes». Y reprochó a Torra: «Estos 21 puntos son recopilatorio de su odio al resto de españoles y, sobre todo, hacia los catalanes que no pensamos como usted».