Detención de un supuesto yihadista
Detención de un supuesto yihadista - ARCHIVO

Detenido por pagar el viaje de su mujer a Siria para unirse a Daesh

La pareja de marroquíes vivió en Lérida y luego en Málaga, desde donde se enviaba el dinero

L. L. C.
MadridActualizado:

El manifiesto de la Brigada al-Khansaa, la temible policía moral femenina del Daesh, recoge que una mujer no puede ni luchar ni entregarse como mártir, a menos que se especifique lo contrario en caso de emergencia excepcional. Recientes análisis del CTS Sentinel (el Combating Terrorism Center de West Point) sugieren que, ahora que desde hace meses enfrentan derrotas territoriales y dificultades de reclutamiento, la organización podría haber levantado su moratoria sobre las «muhajirah». Esto es, dejar intervenir a algunas combatientes, a las que pertenecería Fadwa Hassan, una marroquí de 25 años residente en España, que no solo ha luchado en el pretendido califato, sino que -según fuentes de la lucha antiterrorista- «resultó herida en la batalla», y cuyo marido fue detenido ayer en Málaga por llevar desde 2015 enviando dinero para financiar la integración de su esposa en el autollamado Estado Islámico.

De acuerdo con la información del Ministerio del Interior, la mujer sería «una de las yihadistas más buscadas y peligrosas de Europa» y una «amenaza real para la seguridad pública», en tanto se han detectado en sus comunicaciones «constantes alusiones a cometer atentados en España».

Ella está en paradero desconocido, aunque se sabe que su destino era llegar a Siria a través de Turquía, país clave en el atípico relato de hechos que la rodean, y según los cuales habría recalado precisamente allí en febrero de 2016 para encontrarse con un palestino -al parecer, mando intermedio del aparato logístico del Daesh-, con el que habían contactado anteriormente por Internet, del que se habría enamorado y con el que habría continuado una historia común conocida por el ahora arrestado, con quien «la relación sentimental estaba interrumpida».

Según datos de la seguridad del Estado, Fadwa y este hombre, su marido -marroquí de 35 años con residencia legal en España y cuya identidad responde a las iniciales F.L.- llegaron juntos a Lérida, donde vivieron durante algún tiempo, y hace seis años se trasladaron juntos a Málaga. Allí, él ha estado trabajando en una frutería y recibía un sueldo «medio-bajo», a pesar de lo cual llegó a mandar a su mujer «al menos 700 euros al mes» para sufragar su estancia en Turquía al lado del individuo palestino, a cuya familia ya estaban ayudando económicamente desde 2015.

Consta que la mujer regresó a Málaga en julio de 2016, que cuatro meses después volvió a Turquía por tierra tomando precauciones para no dejar huella y pasando por Francia e Italia, donde se reunió de nuevo con el palestino y siguió recibiendo fondos de su marido, que conocía los planes de la mujer de incorporarse al Daesh. Le facilitó en total unos 6.000 euros. Es la cifra que maneja la Comisaría General de Información de la Policía Nacional que impulsó la emisión por parte del juez de tres Órdenes Internacionales de Detención contra ella que están en vigor. En la operación han participado Europol y el CNI y ha estado supervisada por el Juzgado de Instrucción número 2.