Los líderes de Ciudadanos celebran los resultados del 26-M en su sede nacional - Ángel de Antonio
Elecciones 2019

Ciudadanos pincha en la batalla por liderar el centro-derecha y se aleja del «sorpasso»

La formación de Rivera aspira a entrar en hasta cuatro gobiernos autonómicos

Resultados elecciones 2019: descubre a los ganadores de las elecciones del 26M, los posibles pactos y el reparto de color de los municipios y autonomías

MadridActualizado:

Como en las elecciones generales de 2015 y de 2016, sus propias expectativas fueron el mayor enemigo de Ciudadanos este 26 de mayo. Después de los comicios generales del pasado 28-A, donde Albert Rivera se quedó a 0,8 puntos y a solo nueve escaños de Pablo Casado, los liberales se lanzaron a por un PP al que veían en caída libre. Confiaban en imponerse a los populares en la Comunidad de Madrid y en Aragón a nivel autonómico, y en Madrid y Valencia en las municipales. Cs, sin embargo, no logró el «sorpasso» al PP en ninguna autonomía, cuando sí lo hizo en las generales en Andalucía, Aragón, Baleares, Cataluña y Madrid.

Le queda el consuelo a Cs de entrar en ejecutivos autonómicos. La joya de la corona, Madrid y la Comunidad, cayó de su lado, pero Cs no liderará ninguno de los grandes gobiernos. Fuentes de la Ejecutiva señalaron como «clave» la victoria sobre el «populismo» en la capital y reiteraron que lo importante es que su formación crece. Eso sí, dieron por hecho el acuerdo con el PP, aunque necesitarán a Vox para la investidura de la popular Isabel Díaz Ayuso.

Además de en la Comunidad de Madrid, Cs puede ser llave y entrar en el gobierno en otras tres comunidades: Aragón, Castilla y León y la Región de Murcia. En esta última puede darle el gobierno tanto al PP como al PSOE –con apoyo externo de Vox o de Podemos, respectivamente–, aunque desde el Comité Ejecutivo ya apuntaron a un pacto con el PP. Hay más dudas en Aragón y en Castilla y León, donde estas fuentes admiten que deben reflexionar. En Aragón, los liberales pueden pactar en solitario con Javier Lambán, en quien podrían encontrar uno de esos «disidentes al sanchismo» que reclamaban, o intentar una suma de derechas con PP, Vox y Partido Aragonés. Mientras que en Castilla y León tienen que decidir entre dar el ejecutivo regional al PP, segunda fuerza tras treinta años gobernando allí, o al PSOE con un argumento parecido al utilizado en Andalucía: «la regeneración y el cambio».

Entre las grandes ciudades, los liberales solo albergan opciones de entrar a dirigir los Ayuntamientos de Madrid, Zaragoza y Murcia, aunque en los tres casos respaldando a regidores del PP. En Valencia, una de las plazas en las que más fuerte se veía Cs, se queda con seis concejales y sin posibilidad de gobernar; mientras que en Barcelona, donde los liberales se integraron en la lista de Manuel Valls, ex primer ministro de Francia, obtienen otros seis y son irrelevantes como cuarta fuerza.

Tampoco tuvo mejor suerte en Europa Cs, a pesar de su unión con la UPyD de Maite Pagazaurtundúa. En 2014 UPyD sacó cuatro eurodiputados, por los dos de Cs, y ayer entre ambos se quedaron en siete –a ocho puntos del PP y a cinco escaños–. Por debajo de los mínimo ocho esperados.

En la sede del partido no se ecucharon las celebraciones que acompañaron al recuento el 28-A, pero el ambiente volvió a ser de victoria cuando salieron a casi la 1 de la madrugada Luis Garicano, Begoña Villacís, Ignacio Aguado y Albert Rivera. El mensaje, el mismo que entonces: «Cs crece».