Los líderes de Ciudadanos, con Albert Rivera a la cabeza, celebran en su sede nacional los resultados - Ángel de Antonio
Elecciones Generales
Elecciones generales 2019

Ciudadanos roza el «sorpasso» al PP de Pablo Casado y se coloca en tercer lugar

La formación liberal se queda a menos de un punto y de 10 escaños de ser segunda fuerza

Elecciones 2019: resultados y reacciones en directo

Así quedarían los resultados de las Elecciones 2019 con un partido único de la derecha

MadridActualizado:

Ciudadanos (Cs) se ha quedado a las puertas de sus expectativas. Albert Rivera tenía razones de peso para hablar de «sorpasso» durante la última semana de campaña y ha estado a punto de lograrlo tras un hundimiento del PP en las urnas sin precedentes. Los liberales se sitúan a menos de diez escaños de los populares y a menos de un punto, después de que el partido de Pablo Casado haya perdido más de la mitad de los diputados que su formación obtuvo en la anterior legislatura, en la que Mariano Rajoy consiguió formar Gobierno apoyado por Cs y por Coalición Canaria. Los de Rivera, con el 99,97 por ciento de sufragios contabilizados, obtuvieron un 15,86 por ciento de los votos y 57 diputados.

El secretario general de Cs, José Manuel Villegas, trasladó «prudencia» en un primer mensaje al conocerse la alta participación, pero lamentó que no pueda conformarse una alternativa a Pedro Sánchez en vistas del fracaso de los populares. Un primer dardo con el que los liberales marcan el rumbo a seguir de cara a futuros compromisos electorales: tratar de reemplazar al PP y convertirse en el partido hegemónico del centro-derecha. Las encuestas no preveían una caída tan drástica del PP y casi ninguna pronosticaba una subida tan elevada de Cs, pero si algo ha definido la campaña de Rivera y compañía ha sido la fe. Si fuentes de la Ejecutiva hablaban de una horquilla de entre 52 y 59 escaños en la primera semana de caravana electoral, después de los debates televisados en RTVE y Atresmedia, el optimismo se disparó.

Desde el primer momento, tanto en público como en privado, trasladaron el mensaje de que el «sorpasso» era posible y de que estaban a un paso de conseguirlo tras las citas en televisión. Altísimos mandos de Cs apuntaban que podían situarse entre los sesenta y los 65 diputados, aunque ayer tras el resultado fuentes de la Ejecutiva admitían que como mucho esperaban llegar a los cincuenta. Con 57, la sensación en la madrileña calle Alcalá, en la sede nacional del partido, era de victoria. El objetivo frustrado de derrocar a Sánchez se compaginaba con entusiasmo cada vez que aumentaba el porcentaje de voto escrutado.

Eufóricos con su acercamiento«¡A por ellos!» Ese es el mensaje que trasladaba el ambiente en Cs. Su objetivo de superar al PP, muy cerca

Entusiasmo en la sede

Los afiliados, ubicados en una sala anexa a la de prensa, al ver cómo superaban la psicológica barrera de los cincuenta parlamentarios, comenzaron a corear el lema de campaña, «¡Vamos! Ciudadanos», con cada nuevo escaño que lograban arañar a unos populares en caída libre. Uno de los grandes fichajes de esta campaña, el abogado del Estado Edmundo Bal -apartado de la causa del «procés» por Sánchez al negarse a ocultar la violencia contra la Policía y la Guardia Civil el 1-O-, también se unió a la fiesta. Con cerca del 70 por ciento escrutado, salió de un ascensor dando botes con un logo de Cs en mano, levantando a los militantes reunidos en la sede.

Pero la verdadera celebración comenzó a casi las 23.30 horas, cuando por unos instantes sumaron el escaño número 58 -que finalmente lo ha perdido en Zaragoza por decenas de votos-. «¡Vamos!», se escuchó gritar a Rivera y a Fernando de Páramo, entre otros, mientras los afiliados esperaban ya en la calle para recibir a su líder. Desde la cuarta planta, en la que se reunió toda la noche el Comité Electoral de Cs, también se distinguió con claridad un «¡a por ellos!»

Ya casi a medianoche, Rivera y su Ejecutiva salieron a las puertas de la sede a celebrar con sus afiliados lo que ven como un gran éxito. El líder liberal no dejó lugar a la especulación y prometió a los suyos que pasará a la oposición: no habrá «pacto del abrazo» con los socialistas. Sin embargo, se reivindicó como «la esperanza» de España y habló de un proyecto de futuro. «Os prometo que más pronto o más tarde vamos a gobernar España», clamó ante cientos de simpatizantes.

Las remontadas

Si no se consumó la remontada a nivel nacional, Cs sí superó al PP en hasta cinco comunidades. Los liberales ganaron a los populares en Andalucía, Aragón, Cataluña, Islas Baleares y Comunidad de Madrid. El Gobierno andaluz, encabezado por el popular Juanma Moreno y vicepresidido por el liberal Juan Marín, le ha sentado muy bien a Cs en Andalucía. Solo cinco meses después de los comicios regionales del 2-D, Cs ha rebasado al PP en número de votos en esa comunidad, aunque el reparto de escaños refleje un empate a once.

Lo mismo sucede en Aragón, donde ambos se llevan tres diputados, pero con Cs casi dos puntos por encima del PP en voto; y en Baleares, que obtienen un parlamentario cada uno, con Cs medio punto sobre el PP. Sí hay adelantamiento en la Comunidad de Madrid. En la región donde se asienta la capital de España, el PP pierde ocho diputados por los dos que gana Cs respecto a 2016: es decir, la lista de Rivera consigue ocho asientos en el Congreso por los siete de la papeleta de Casado.

El «sorpasso» más sonado, sin duda, es el de Cataluña. El PP cae de los seis escaños del 26-J a tan solo uno -igual que Vox-, mientras Cs crece en votos aunque repite escaños: cinco. No obstante, la formación de Rivera no puede darse por satisfecha en la región que la vio nacer. En comparación con las últimas elecciones catalanas, en las que Inés Arrimadas dio la campanada con una histórica victoria -ganó por primera vez al nacionalismo en la región, en unos comicios autonómicos-, la situación no les es muy favorable. No solo no ganan en Cataluña, sino que tampoco son la fuerza de ámbito nacional que más apoyos recibe. El PSC, con más de un 23 por ciento de los votos, alcanzó los 12 escaños y se situó a solo un punto de ERC, vencedora en Cataluña.

Mal resultado en CataluñaEl «efecto Arrimadas» ha fracasado y no ha movilizado a su electorado como en las autonómicas de 2017. Cs se estanca en cinco escaños en Cataluña

El pretendido «efecto Arrimadas» ha quedado deslucido, aunque desde el partido consideran que el salto de la jerezana a la política nacional les ha ayudado a conseguir muchísimo apoyo a lo largo y ancho de toda España.

Rivera, que alcanza la mayoría absoluta con el PSOE, descartó ya por completo un acuerdo con los socialistas. Ahora, la pelota está en el tejado de Pedro Sánchez, que tendrá que buscar un gobierno apoyado por Podemos, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes. Cs ya mira a las europeas, autonómicas y municipales del 26 de mayo.