Mesa de negociación entre el PP y Ciudadanos en el Parlamento de Andalucía
Mesa de negociación entre el PP y Ciudadanos en el Parlamento de Andalucía - Raúl Doblado

Elecciones en Andalucía 2018La pugna por controlar el Parlamento andaluz centra la tensión política regional tras las elecciones andaluzas

El PP y Ciudadanos ya han iniciado los contactos técnicos para formar el nuevo Gobierno

SevillaActualizado:

La pugna está ahora en el Parlamento de Andalucía. No queda otra cosa que repartirse entre los grupos de la oposición y, sobre todo, es un órgano crucial para controlar al nuevo Gobierno andaluz y más con un escenario político tan fragmentado, ya que decide las preguntas que se hacen o no al Presidente de la Junta, el orden de debate de las leyes o los asuntos que se quedan fuera de los plenos.

En el año 2015, Ciudadanos y Podemos pagaron su bisoñez política no escuchando a los grupos de la entonces oposición, sobre todo a IU, que les advertían de la importancia que tenían los sillones en la Mesa del Parlamento. Su falta de reacción le dio la Presidencia del Parlamento al PSOE, lo que le posibilitó una Legislatura relativamente cómoda a Susana Díaz.

Ahora están en la misma tesitura pero todos los actores han aprendido. Sólo queda por destapar qué harán los 12 diputados de Vox que llegan completamente nuevos a una Cámara que tiene un complejo funcionamiento interno. Funcionamiento que puede ser una trampa para los neófitos.

Las negociaciones entre todos los partidos políticos están, pues, centradas en la composición de este órgano que cuenta con siete puestos. Eso al margen de las conversaciones para conformar el nuevo Gobierno andaluz que ya están avanzando entre PP y Ciudadanos con los técnicos de ambos partidos sentados para entrar en materia. Elías Bendodo pilota a los populares y Marta Bosquet a Ciudadanos. Mientras tanto, PP y Ciudadanos ya han pactado repartirse cuatro puestos de la Mesa del Parlamento, entre ellos la Presidencia que será para la formación naranja, y resta por ver qué pasará con los otros tres.

Ciudadanos no quiere que Vox esté en este órgano por lo que plantea un pacto con el PSOE de manera que los socialistas se quedasen con los tres puestos restantes. Esta solución también convendría al PSOE puesto que Susana Díaz ya ha dicho que no quiere que Vox esté en la Mesa. Así estarían contentos PP, Ciudadanos y PSOE.

Pero no es tan sencillo porque los socialistas están haciendo cuentas y presionando para ser ellos los que ostenten la Presidencia. Están negociando con Adelante Andalucíapara conseguirlo aunque no hay nada cerrado. Su experiencia y la pericia parlamentaria de sus negociadores juega a favor de los socialistas. En el tablero hay que situar también Adelante Andalucía que quiere un puesto en la mesa y evitar la presencia de Vox. Su propuesta es dos representantes para PP, Ciudadanos y PSOE respectivamente, y otro para ellos, dejando fuera a Vox.

Según el reglamento de la Cámara, artículos 34 y 36, todos los grupos parlamentarios deben estar representados en la Mesa del Parlamento que tiene 7 miembros. Pero una sentencia del Tribunal Constitucional de diciembre de 2016 establece que ocuparán la mesa los diputados que obtengan más votos, independientemente del partido que sea. El letrado mayor considera, además, que no cabe otra interpretación que aplicar la sentencia del TC.

Eso significa que podrían dejar fuera a Vox sin problemas legales concediéndole una vocalía sin derecho a voto como le sucedió a IU en la legislatura que acaba de terminar. Pero también hay que tener en cuenta la opinión de este grupo políticoque es clave, además, para que PPy Ciudadanos puedan formar Gobierno, como ellos mismos se han encargao de recordar. Por el momento, no hay negociaciones con Vox cuyos primeros cuatro diputados llegaron ayer al Parlamento para recoger su acta y fueron tutelados por el personal de la casa que los guió hasta la presentación de sus credenciales.