Imagen de una planta termosolar de Abengoa
Imagen de una planta termosolar de Abengoa - ABC
Economía

Declarado el concurso de Inversión Corporativa, propiedad de las familias fundadoras de Abengoa

La empresa y sus filiales tienen créditos bancarios por más de 111 millones de euros y en 2017 perdieron más de 37 millones

SevillaActualizado:

El Juzgado Mercantil 3 de Sevilla ha declarado el concurso de acreedores de Inversión Corporativa (IC), la sociedad constituida en 1981 y que agrupa a más de 300 accionistas de la segunda y tercera generación de las familias fundadoras de Abengoa: Benjumea, Aya, Abaurre, Solís y Sundhein. IC es la empresa a través de la cual la familia Benjumea y otros socios controlaban la mayoría del capital de Abengoa antes de su reestructuración para sentar las bases de su viabilidad.

Además, se ha declarado la insolvencia de otras sociedades filiales de IC, como Finarpisa, Iniciativas de Bienes Inmuebles (Ibisa), Iniciativas Concertadas, Iniciativas de Bienes Rústicos, Explotaciones Casas Quemada y Herrería la Mayor.

Estas empresas en concurso tienen activos por 184 millones de euros y un pasivo de 136,4 millones de euros, según ha podido saber ABC. Entre los activos figura una bolsa de un millón de metros cuadrados que Iniciativas Concertadas tiene con otras empresas en una zona de expansión de la ciudad: Buen Aire, frente a Santa Clara.

Con pérdidas desde 2015

Inversión Corporativa -que tuvo unos ingresos de 2,1 millones de euros en 2015- ha venido incurriendo en pérdidas desde 2015, lo que supuso una reducción de su patrimonio, por lo que entró en causa de disolución, según las cuentasl consolidadas depositadas en el Registro Mercantil de Sevilla. Intentó solventar este desequilibrio patrimonial durante 2018 pero no ha sido posible.

Una de las razones de la declaración del concurso es el impacto negativo que tuvo en su cuenta de resultados el deterioro de la inversión financiera que tenía IC en Abengoa por 27,2 millones de euros. De ahí que en sus cuentas consolidadas de 2017 registrasen unas pérdidas financieras por más de 30 millones de euros, lo que le llevó a contabilizar unas pérdidas totales de 37 millones.

Problemas de liquidez

Esta es la segunda vez que IC acude al Juzgado Mercantil de Sevilla por problemas de insolvencia. A finales de 2015 comunicó el inicio de negociciones con sus acreedores, llegando a un acuerdo a mediados de 2016. Entre los principales acreedores estaban el Banco Popular (hoy Santander), Banco Sabadell, Bankia y Unicaja, que había concedido un préstamo sindicado de 75,3 millones de euros a Ibisa, cuyos vencimientos no pudo afrontar.

Ahora, un auto judicial de 8 de enero de 2018 declara el concurso acumulado voluntario y ordinario de Inversión Corporativa y sus filiales, que conservarán las facultades de administración y disposición sobre su patrimonio, quedando sometidas a la intervención de la administración concursal, que ha recaído en AATI Concursal, representada por el letrado Joaquín Aguilar Cazorla.

Se solicitará ahora a los acreedores de las empresas en concurso que en el plazo de un mes pongan en comunicación de la administración concursal los créditos pendientes. Contra la decisión de declarar el concurso hay posibilidad de presentar un recurso de reposición en el plazo de cinco días hábiles.

Familias fundadoras de Abengoa

Hasta la reestructuración de la multinacional sevillana, la familia Benjumea y otras familias fundadoras de Abengoa controlaban a través de Inversión Corporativa y otras filiales la mayoría del capital social de la multinacional sevillana, donde llegaron a tener casi el 60%. Cuando solicitó el preconcurso de acreedores, Inversión Corporativa apenas tenía ya el 20% del capital de Abengoa pero controlaba más del 50% de, los votos en el Consejo de Administracion. Hoy, IC tiene menos del 10% de Abengoa.

Inversion Corporativa no pudo hacer frente al acuerdo que firmó en 2016 para refinanciar su deuda en el primer concurso de acreedores y en 2017 tuvo que recurrir a nuevos préstamos de Explotaciones Casaquemada y Herrería la Mayor por un importe de 1,7 millones de euros. Al mismo tiempo, distintos acreedores financieros de IC adquirieron derechos reales de prenda sobre los derechos de crédito.

Demanda millonaria

Entre las cuestiones que aún quedan por dirimir está la demanda de mil millones de euros que Inversión Corporativa y Finersa reclaman al Banco Santander y HSBC por haber precipitado la crisis de la compañía el 14 de septiembre de 2015, cuando el Santander exigió el cese de Felipe Benjumea como presidente de Abengoa para firmar la carta de aseguramiento de la ampliación de capital que se había anunciado en agosto. Esta imposición, y el consentimiento de la misma por parte de HSBC, figura como hecho probado en la sentencia penal que absolvió a Benjumea y otros directivos en enero pasado en la Audiencia Nacional.