Las ventas de coches en Andalucía han caído un 109% en un año
Las ventas de coches en Andalucía han caído un 109% en un año - ABC
Sector de automoción de Andalucía

Los concesionarios andaluces piden a la Junta que no prime solo el coche eléctrico

Reclaman que Andalucía se sume a los planes del País Vasco y Galicia e incentive también gasolina y diésel eficientes

SevillaActualizado:

La patronal sevillana de empresas del Metal, Fedeme, y su sectorial de automoción, Asconse, abanderan una iniciativa para que Andalucía se sume a la estrategia de impulso al mercado de automoción que empezó el País Vasco y que recientemente ha imitado Galicia. Tras tres meses del llamado «Euskal Renove», un plan para incentivar la compra de vehículos nuevos y el achatarramiento de los viejos en la comunidad vasca, el resultado se considera un éxito. Las matriculaciones en esa comunidad autónoma crecen por encima del 20% frente a los descensos de más del 8% registrados en España y del 14% en Andalucía en el mes de junio.

¿Cuál es la fórmula mágica? No excluir los vehículos de gasolina o gasóleo con calificación energética A (la más eficiente) de las ayudas públicas a la renovación del parque automovilístico. Este refuerzo autonómico de las ayudas ha sido un revulsivo que ha dinamizado el sector y la economía vasca.

Siguiendo esta estela, la Xunta de Galicia lanzó la pasada semana un programa de ayudas públicas que bonifica el reemplazo de coches de más de una década por otros que emitan menos CO2 con ayudas de más de 750 euros al comprador. También en este caso se incluyen la automoción tradicional de última generación como recambio de los coches viejos además de la eléctrica.

Estas iniciativas exploran estímulos propios y se salen del marco establecido por el Gobierno central en su Plan Moves, que, en su mayoría, solo incentiva la compra de coches eléctricos o híbridos enchufables, y, en el caso de los de combustión con GLP (gas licuado de petróleo), solo prima los vehículos de más de 3.500 kilos (furgonetas, no turismos).

Andalucía se ha acoplado a este marco estatal y ahora lo que reclaman las empresas de concesionarios sevillanas, a las que se ha sumado la Federación regional (Fecoan), es que se abra también el abanico en la comunidad autónoma más allá de los vehículos eléctricos.

Reunión con Bravo

Así, los representantes de Fedeme presentaron el pasado 9 de julio al consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, un documento de propuestas orientadas a la dinamización del sector de la automoción en la comunidad autónoma. El informe ha sido elaborado por Asconse, la Asociación de Concesionarios de Turismos, Motocicletas y Vehículos Industriales de Sevilla, patronal que preside Carmen Moreno. En este documento se expone el contexto actual del sector, una coyuntura que, después de diez meses continuados de caída de ventas, estos empresarios no dudan en calificar ya de «crisis».

Los concesionarios dan esta voz de «alarma» y denuncian las dudas generadas por el Gobierno central entre los consumidores sobre el tipo de coche que conviene comprar, ante la demonización que desde las instancias políticas se ha hecho el diésel. Una incertidumbre que ha frenado en seco al mercado, aduce el sector.

Asconse esgrime ante la Junta el peso en Andalucía del tejido las empresas de concesionarios, formado por 836 pymes, que dan empleo a más de 17.500 personas y generan más de 6250 millones de euros de facturación, lo que equivale al 3,26% del PIB regional, incide.

El documento que han presentado al consejero Juan Bravo propone tres bloques de medidas: además del desarrollo de nuevos programas de incentivos, en línea con los ejecutados por País Vasco y Galicia, reclama la eliminación del incremento del impuesto de matriculación que se aplica en Andalucía, un recargo de más de dos puntos sobre la tasa nacional. En concreto en Andalucía el tipo es del 16,90% frente al 14,75%; y del 13,80% respecto al 12% nacional, dependiendo los niveles de emisiones y el tamaño de los vehículos.

Buenas prácticas

El tercer bloque se refiere al modelo contractual que rige entre los concesionarios y las marcas, que los distribuidores consideran «desequilibrado» en favor de estas últimas. Asconse pide «la implicación del Gobierno autónomico en el establecimiento de unas relaciones comerciales equitativas y un marco jurídico estable para el sector de la distribución de la automoción».

«Es un tema complicado. Nos llamamos concesionarios, pero, al final, somos despachadores, somos franquicias. Se nos impone el modelo. Desde Faconauto se está haciendo un estudio para elaborar una guía de buenas prácticas para que el trato sea igualitario», explica la presidenta de Asconse.