El catedrático de Economía Aplicada y articulista de ABC Juan Velarde
El catedrático de Economía Aplicada y articulista de ABC Juan Velarde - Juan Flores
Entrevista

El catedrático de Economía Juan Velarde: «La crisis económica no ha pasado»

Este economista desaconseja reducir el déficit público aumentando los impuestos porque podría frenar el crecimiento

SevillaActualizado:

El economista Juan Velarde, que predijo la crisis económica de 2007 tres años antes, está a punto de cumplir 92 años y sigue desplegando una vitalidad desconcertante. Este catedrático de Economía Aplicada, que ha ejercido hasta ahora como presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (cargo que ocupa ahora de forma honorífica), continúa escribiendo a diario sobre economía, ya sea para el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales o para la Revista Española de Control Externo, del Tribunal de Cuentas. Además, es articulista de ABC e imparte clases en Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola. ¿Cómo despliega tanta energía a su edad? Velarde, articulista de ABC, contesta con sorna: «Tengo buena salud porque jamás he hecho jamás deporte».

¿Diría que la situación económica de España es buena en estos momentos?

Es preocupante porque existen dudas sobre cuál debe ser la política económica adecuada. Eso tendría que estar claro en estos momentos.

¿Qué es lo que más le preocupa?

El desempleo, en primer lugar. Después, la secesión de Cataluña porque puede hundir a Cataluña y a España; y tercero, mantener al ritmo de crecimiento al que nos habíamos acostumbrado avanzar, que lo necesitamos para convertirnos en país industrial y converger con los países desarrollados.

¿Qué deberes no hemos hecho?

No hemos resuelto los problemas del déficit español. Hemos dejado que siga, que siga y que siga pero hay que resolverlo sin soluciones baratas. Una solución barata es, por ejemplo, aumentar los impuestos. Se genera entonces un parón en la economía, se recauda menos... Otra cosa que no han hecho los directores de la vida económica española es dar voz o escuchar lo que dicen los economistas.

¿Los políticos no escuchan a los economistas?

Pues a veces no y deberían hacerlo porque cuando lo hacen todo sale muy bien, como sucedió en la lejanía de 1959 o cuando entramos en el mundo comunitario. Acaban de salir los datos da la Encuesta de Población Activa (EPA). Se decidió modificar la situación del mercado laboral anterior. ¿Resultado? Aumenta el paro. El Gobierno actual ha actuado de tal manera que ha demostrado que la Economía es una ciencia. ¿Qué es una ciencia? Aquella que pronostica cosas que forzosamente se van a producir si ocurren otras. Todos los economistas dijeron que como se hiciera la política que ha hecho el actual Gobierno, aumentaría el paro. Y ha aumentado el paro. Luego Sánchez ha ratificado que la Economía es una ciencia.

A sus 91 años, Juan Flores continúa impartiendo clases a universitarios
A sus 91 años, Juan Flores continúa impartiendo clases a universitarios - Juan Flores

El déficit estructural de la Seguridad Social alcanza ya el 1,5% del PIB y está en torno a 15.000 millones de euros. ¿Entre las reformas más acuciantes cree que está el sistema de pensiones?

La reforma de las pensiones es un tema muy serio que hay que abordar pero hay que hacerlo con mucha inteligencia. Esto hay que replantearlo de arriba abajo. Cuando se produjo el Pacto de Toledo los políticos nos reunieron a varios economistas en un sotanillo cerca del Congreso de los Diputados y allí les dijimos por qué estaba equivocado todo aquel planteamiento. Todos éramos de la misma opinión y ninguno se vio obligado a rectificar. ¿Nos hicieron caso? Ninguno. Ahora tenemos el problema de las pensiones del que ya habíamos advertido.

¿Qué medidas habría que tomar para garantizar las pensiones?

Hay que tener en cuenta forzosamente los aspectos de la legislación fiscal, es decir los ingresos que nos llegan a través de los impuestos.

¿Quiere decir que se podrían pagar las pensiones aumentando impuestos?

Sí, pero también como una transferencia del gasto público. Es decir, que se recorten ciertos gastos públicos para pagar las pensiones.

¿Qué le parece la mochila austríaca como sistema de pensiones?

La llamada «mochila austríaca» Tiene una parte favorable pero hay que tener en cuenta que hay que favorecer el ahorro privado. Lo que está claro es que hay que hacer algo porque de lo contrario, será catastrófico porque además cada vez somos más las personas viejas.

¿Deben subir las pensiones en función del IPC?

Desde el punto de vista social, las pensiones tienen que subir para garantizar que un viejecito tenga garantizado un nivel de vida. Se ha decidido que el fondo para pagar las pensiones venga de un porcentaje de los salarios del conjunto de los trabajadores. El problema es que si no crece el número de trabajadores o no suben sus salarios, pero crecen las necesidades para pagar las pensiones, no hay dinero. ¿Subimos los salarios para poder atender el gasto de las pensiones? Eso está muy estudiado desde 1958, cuando Phillips publicó un artículo diciendo que esas subidas de salarios que no tienen nada que ver con la productividad o situaciones económicas, producen paro. El lo que se llama la famosa Curva de Phillips.

Hay quien dice que a estas alturas es imposible cambiar el sistema de pensiones. ¿Podrían convivir dos sistemas de pensiones diferentes?

Por supuesto, si se hace de manera inteligente.

La UE ha rebajado la cifra del déficit público español de 2018 al 2,48% del PIB, lo que permitirá a Españasalir del procedimiento por déficit excesivo que pesaba sobre sus cuentas desde 2009. ¿Estamos en el camino adecuado?

Para reducir el déficit tenemos dos soluciones: aumentar los ingresos o reducir los gastos. Aumentar los impuestos restringe las posibilidades de desarrollo, productividad... Reducir el gasto elimina ciertas posibilidades de comodidades. Los ingleses, en 1992, pusieron en marcha la técnica de reducir el gasto público acudiendo a la colaboración publico-privada, algo que les ha ido muy bien.

La deuda pública está en el 97,1% del PIB. ¿Se puede mantener o ampliar esa deuda sin riesgos evidentes?

No, rotundamente no. Hay que hacer planes de rectificación del gasto público haciendo que cada vez sea más rentable. Como he dicho, hay que optar más por el sistema de colaboración público privado para hacer infraestructuras, como las carreteras. Al cabo de un cierto tiempo, esas carreteras entran en el sector público.

La reforma constitucional española de 2011 modificó el artículo 135 de la Constitución española estableciendo en el texto el concepto de estabilidad presupuestaria. ¿Cree necesario eso ahora, que ha pasado la crisis?

Es que no ha pasado la crisis. Por eso no creo que haga falta tocarlo.

Usted predijo en 2004 la brutal crisis que llegaría tres años más tarde. Ya hablan de la inminencia de otra crisis, aunque de menor magnitud.

Con respecto a la crisis de 2007, es que vi tal cúmulo de desastres económicos que era facilísimo hacer la profecía, aunque Zapatero ni Pedro Solbes lo veían. Recuerdo que algo parecido ocurrió con Felipe González con su política económica, que imitaba a la de Francois Mitterrand. González dijo que se crearían 900.000 empleados y yo publiqué un artículo con el título «900.000 empleos en el Titanic». Pedro Sánchez es el Zapatero bis. En cuanto a la inminencia de otra crisis, no creo honradamente que se vaya a producir un cataclismo como el de 2007, aunque es verdad que hay un frenazo económico en Europa y puede agravarse esa crisis por el Brexit, las tensiones alrededor de Estados Unidos... pero el Banco Central Europeo y el FMI están muy avisados. Eso no quiere decir que un país aislado, si lleva una pésima política económica, no pueda hundirse, como está ocuriendo con el inicio de las medidas de Pedro Sánchez, que está creando en los economistas una sensación de pánico.

Juan Flores y Camilo Lebón, catedrático de Teoría Económica y Economía Política de la Universidad de Sevilla
Juan Flores y Camilo Lebón, catedrático de Teoría Económica y Economía Política de la Universidad de Sevilla - Juan Flores

¿Qué opina de los «viernes sociales» del Gobierno Sánchez?

En esos «viernes sociales» se han aprobado muchas medidas absolutamente disparatadas. Desde el punto de vista de la estética política, deberían estar prohibidos los «viernes sociales» en precampaña. Por otra parte, yo los llamaría más bien los «viernes Antisociales» porque se ha demostrado que algunas medidas adoptadas en el Consejo de Ministros han provocado más paro.

¿Se refiere a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) 900 euros de una vez?

Efectivamente. En la subida del SMI hay que andarse con mucho cuidado. Se ha subido un 21% ese salario y eso ha destruido empleo, como demuestran los datos. Esto es otra medida de Sánchez que demuestra que la Economía es una ciencia. Se sabía que haciendo eso aumentaría el paro y así ha sido.

En los «Viernes sociales» se ha aprobado una importante Oferta Pública de Empleo.

Antes de hacer una OPE hay que estudiar muy bien en qué parte de la Función Pública hace falta gente porque podemos estar ofertando plazas sólo para que tengan una ocupación, sin más, para crear más ventanillas con más expedientes... pero eso dificulta la actividad empresarial porque cuantas más ventanillas, más trabas.

España sigue creciendo pero menos que en años anteriores. Sin embargo, la desaceleración económica no ha salido en los debates electorales.

De eso hablaron poco, cuando de lo que hay que hablar es de los mecanismos para desatascar la economía.

El PSOE propone subida de impuestos y el PP una reducción fiscal. ¿Qué le parecen las propuestas económicas de los principales partidos?

Los economistas siempre tenemos presente la curva que demuestra que el aumento de los impuestos frena el conjunto del PIB.

Si hay bloqueo y no se forma gobierno después de estas elecciones generales, tendríamos que ir a otros comicios. ¿Cómo afectaría eso a la economía?

En principio es malo porque se necesita saber qué políticas económicas se van a seguir. Los españoles deben replantearse muy seriamente que nos estamos jugando el futuro de una manera grande. Por otra parte, la inestabilidad política afecta a las inversiones extranjeras. Impresiona la correlación entre la inversión extranjera y nuestro PIB.

Vox no está de acuerdo con el sistema autonómico y ha hablado de eliminar las 17 sistemas autonómicos. ¿Habría que dinamitar ese sistema?

Ya no. En realidad las autonomías es una derivación de las viejas provincias. La creación de autonomías ha traído consigo potenciar el lado cultural, lo que tiene algo de romanticismo

Vayamos al procés. ¿Cree posible que finalmente Cataluña se independice? ¿Qué repercusiones económicas tendría?

Es de esperar que eso no suceda. Si sigue ese camino, Cataluña se hundirá pero también nos daría un golpe tremendo económico. El resto de España podría recuperarse al cabo de cierto tiempo pero lo de Cataluña sería irrecuperable, se convertiría en otra Albania porque tendría que salir del euro, tendría que tener barreras fronterizas con Francia porque con el veto español no podría entrar en la UE... Sería un pequeño país en un rincón del Mediterráneo, aislado, con barreras arancelarias para vender a Europa... Eso también generaría automáticamente problemas en el mundo laboral. No creo que Cataluña termine independizándose porque no estamos en tiempos de Felipe IV, un rey que dejaba comentarios en los documentos que revisaba. Hubo un momento en que se separa Portugal, comienzan los líos de Cataluña, también en Andalucía... y una sublevación en Filipinas, a donde mandó allí tercios de nipones. «Eso tendría que hacer yo con Cataluña y Andalucía», dejó anotado al margen del documento Felipe IV.

¿Hay que modificar la Constitución, como muchos propugnan?

Sólo para modificar el artículo 57, que dice que «la Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía históri­ca. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las pos­teriores, en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos, establece el orden en la sucesión el trono y que da prioridad al varón». ¿Por qué tiene que tener preferencia el varón? Eso es un anacronismo.