El presidente estadounidense, Donald Trump - EFE / Vídeo: Cómo afectará al consumidor la guerra comercial de Estados Unidos

Trump aprueba los aranceles al acero y al aluminio en contra de su partido y sus socios

El presidente de EE.UU. confirma que, de momento, solo Canadá y México estarán exentos

MadridActualizado:

La guerra comercial de Donald Trump ya es una realidad. Contra la opinión de buena parte de su partido y a pesar del enfado de sus socios estratégicos, el presidente de EE.UU. estampó este jueves su firma en un documento que aprueba nuevos aranceles para la importación de acero y aluminio, que serán del 25% y del 10%, respectivamente. Lo hizo en un acto de corte populista, rodeado de trabajadores del acero y del aluminio, un sector que ha sido «devastado» por las prácticas comerciales de otros países y que es «vital para nuestra seguridad nacional».

«Ha sido un asalto a nuestro país», dijo. «Solo queremos justicia, que todo sea recíproco», añadió Trump, que también adelantó que «en algún momento» implantará un «impuesto recíproco» a todas las transacciones con su gran rival económico, China.

La nueva política comercial no afectará a todos por igual. Durante una reunión de su Gabinete por la mañana, Trump aseguró que su plan será «muy flexible». Mencionó los casos de sus vecinos México y Canadá, con quienes están en plenas negociaciones para la reforma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que quedarán exentos de momento. Algo similar dijo de Australia, con quien EE.UU. tiene un superávit comercial. «Haremos algo con ellos y con algunos otros países», dijo, pero recordó que «al mismo tiempo, tenemos algunos países amigos y enemigos que se han aprovechado de nosotros durante años». La medida entrará en vigor en 15 días.

Era la última reunión de Gabinete a la que asistía Gary Cohn, el principal asesor económico de la Casa Blanca, que dimitió el pasado martes por su oposición al plan de aranceles. «Es un globalista», bromeó Trump sobre el exejecutivo de Goldman Sachs. Su dimisión era solo el primer síntoma de una reacción furiosa del partido republicano tras confirmarse la medida. Paul Ryan, el republicano que preside la Cámara de Representantes, dijo ayer en un comunicado que «las malas prácticas en comercio por parte de países como China son incuestionables», pero que la mejor estrategia es «penalizar esas prácticas», no establecer tarifas. El senador republicano Jeff Flake anunció que trataría de bloquear la medida desde el Congreso. Su compañero de bancada, el veterano John McCain, dijo que la decisión de Trump «dañará la economía americana» y a sus trabajadores.

Apoyo de un demócrata

Es sintomático que uno de los pocos que salieron en defensa de Trump sea demócrata. El senador Joe Manchin acusó a los tratados comerciales multilaterales de la huida de empleos del estado al que representa, Virginia Occidental, «hacia mercados laborales más baratos en países extranjeros».

Un dirigente republicano teme «consecuencias»

El presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., el republicano Paul Ryan, aseguró que teme las «consecuencias no deseadas» de los aranceles del 25% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio impuestos hoy por el presidente, Donald Trump. «No estoy de acuerdo con esta acción y temo sus consecuencias no deseadas», indicó Ryan en un comunicado divulgado minutos después de que Trump oficializara los polémicos gravámenes rodeado de parte de su gabinete.

Sin embargo, Ryan agradeció a Trump que haya escuchado las recomendaciones de varias voces del Partido Republicano y haya optado por incluir exenciones a países aliados (Canadá y México) en su resolución. El líder republicano dijo, no obstante, que seguirá instando a la Administración Trump para que limite esta medida proteccionista anunciada hoy y que enfoque los aranceles a países «que violan el derecho comercial».

Brasil recurrirá contra los aranceles de EE.UU.

El Gobierno brasileño reiteró este jueves su «gran preocupación» por la decisión de EE.UU. de imponer aranceles a las importaciones de acero del 25% y del 10% para las de aluminio, y reafirmó que «recurrirá todas las acciones» para preservar sus intereses. La medida adoptada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializada, provocará «graves perjuicios» a las exportaciones brasileñas, «ampliamente» favorables a EE.UU., según un comunicado conjunto de la cancillería brasileña y del Ministerio de Industria y Comercio.

De acuerdo con Brasil, la decisión de Estados Unidos tendrá un significante «impacto negativo» en los flujos bilaterales de comercio y en las relaciones comerciales y de inversión de ambos países. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil señaló también que las «medidas restrictivas» a las importaciones de acero y aluminio son «incompatibles» con las obligaciones de Estados Unidos bajo el paraguas de la Organización Mundial de Comercio. Brasil volvió a manifestar su preferencia por el diálogo y la asociación, pero subrayó que «recurrirá a todas las acciones necesarias, en los ámbitos bilateral y multilateral, para preservar sus derechos e intereses».

China pide su retirada y Japón los critica

China ha pedido a Estados Unidos que retire «lo antes posible» los nuevos aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio anunciados por la administración de Donald Trump porque, según advirtió, tendrán un «grave impacto» sobre el comercio internacional. El Ministerio de Comercio chino advirtió de que tomará medidas contra la nueva imposición anunciada este jueves, que será de un 25% para las importaciones de acero y de un 10% para las de aluminio y afectará a todos los países que los vendan a EE.UU., a excepción de momento de Canadá y México. «China insta a EEUU a que respete a la autoridad del sistema multilateral del comercio y retire las medidas pertinentes lo antes posible», señaló el ministerio en un comunicado

El ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Taro Kono, ha calificado de «lamentables» las medidas arancelarias aprobadas por EEUU sobre las importaciones de acero y aluminio, y señaló que éstas pueden dañar las relaciones comerciales bilaterales. «Esta medida puede afectar mucho la cooperación económica entre Japón y EE.UU. y al comercio internacional», afirmó el canciller nipón en declaraciones a los medios tras una reunión del Gabinete de Gobierno. En la misma línea, el Ministro de Economía, Industria y Comercio, Hiroshige Seiko, dijo que se trataba de «una medida unilateral de represalias que no favorece a ningún país», y señaló que Japón estudiará una posible respuesta «en el marco de la Organización Mundial de Comercio».