SiTao Xu durente un momento de la entrevista con el suplemento de Empresa de ABC
SiTao Xu durente un momento de la entrevista con el suplemento de Empresa de ABC - Isabel Permuy

«La próxima oleada de inversiones chinas beneficiará a España»

SiTao Xu, economista jefe de Deloitte para China, afirma que su país tendrá «un crecimiento sano del 5% lo que repercutirá en la economía global»

MADRIDActualizado:

El economista jefe de la consultora Deloitte para China, SiTao Xu, analiza para Empresa la situación de la economía de su país, sus fortalezas y sus debilidades. El modelo del gigante asiático está en pleno proceso de cambio, y este experto tiene una cosa clara:hay que acostumbrarse a un crecimiento más moderado.

—El crecimiento económico en China cayó en 2015 hasta cerca del 7%, el ritmo más bajo en los últimos 25 años. ¿Estamos ante una nueva realidad?

—Durante mucho tiempo los líderes políticos y la clase empresarial se habían acostumbrado a tasas altas de crecimiento que ocultaban problemas de la economía china. Debemos aceptar que incluso un 7% puede ser demasiado alto. Lo que yo preveo es que la economía seguirá creciendo entre un 5% y un 7% en los próximos años y debemos ajustar nuestras expectativas. La economía china tiene ciertas fortalezas que no se encuentran en otros mercados emergentes. Por ejemplo, la tasa de ahorro es muy alta, tenemos mucho dinero y hay un auge del consumo en China. Y la parte negativa es que el sistema financiero es ineficiente.

—Los recientes problemas de la bolsa, ¿han afectado a la imagen del Gobierno?

—La intervención de la bolsa hizo reflexionar a los políticos. La persona que estaba a cargo de la CNMV china, el regulador jefe, fue sustituido. Creo que el Gobierno intentó transmitir un mensaje de que se habían cometido errores. Hay que tener en cuenta que en términos generales la Bolsa china desempeña un papel insignificante tanto para la financiación de las empresas como para el ahorro de los consumidores. Un 7% de la riqueza de los consumidores está invertida en bolsa y las empresas la utilizan para menos de un 5% de su financiación. A pesar de que haya hecho muchos titulares en todo el mundo, lo cierto es que no es un asunto tan importante. China debe aprender a comunicar bien el mensaje a los inversores extranjeros y a los nacionales. Va a ser un proceso de aprendizaje.

«A España llegan ya muchos turistas, pero es el principio. Sólo el 5% de los chinos tienen pasaporte»

—Tras varios meses de caída de las reservas chinas se ha desestabilizado el valor de yuan. ¿Qué se puede esperar?

—Ya hemos empezado a ver un aumento de reservas. Una salida persistente de capital puede plantear un serio problema. Pero yo estoy bastante tranquilo. En un entorno de ralentización económico, el comercio internacional se está reduciendo en todas partes. Las reservas producidas por las importaciones chinas son suficientes para que el país pueda pagar 20 meses de importaciones cuando la mayoría de los países europeos podría pagar dos o tres meses de reserva. Yo creo que no hace falta entrar en pánico pero nuestros dirigentes tendrán que aceptar poco a poco la volatilidad de los mercados.

—¿Qué impacto tiene la situación china en el resto del mundo?

—China tendrá un crecimiento sano por encima del 5% y eso la economía global lo va a sentir. Seguirá siendo el principal ahorrador y si no pueden invertir todos los ahorros en el propio país, tendrán que encontrar otros destinos. Lo que ocurra en China afectará en otros países. Habréis visto que en España han llegado muchos turistas chinos pero esto no es más que el principio. En un país con 1.400 millones de habitantes, solo 60 millones tienen pasaporte, lo que supone menos del 5%.

—¿Qué sectores sufren más el parón de la economía?

—El sector industrial, sin duda. Es una economía antigua y sufren el sector del acero, los astilleros, el carbón. Va a ser un proceso doloroso, con la pérdida de muchos puestos de trabajo. La consolidación puede que no sea tan fácil como se piensa. Pasamos de una economía socialista a una economía de mercado. En China hoy el sector público tiene el tamaño de la población de España. En los años 90 el total de despidos de funcionarios fue de 30 millones y ahora el sistema es más sólido.

—¿Por qué ha tardado más en llegar la inversión china a España que a otros países de Europa?

—Las empresas chinas han ido evolucionando. Piensan que para que China pueda seguir siendo la potencia manufacturera mundial tienen que replicar el éxito de Alemania y de ciertos países de Europa occidental. Por eso hay tanto interés en invertir allí. Pero la imagen de España en China es muy favorable. Piensan en la pasión, comida, turismo, deportes…Hay muchos chinos seguidores del Real Madrid. La próxima oleada de inversiones chinas va a beneficiar a España.

—¿China es un país atractivo para invertir?

—Hoy trae más inversión extranjera directa que cualquier otro país. Pero ha surgido mucha competencia en el mercado local y la gente debe tenerlo en cuenta. Para tener éxito en China tienes que enviar al equipo A, a los mejores que tengas. Y en segundo lugar, hay que tener instalaciones de I+D.

—¿Cómo define al empresario chino?

—Es una persona práctica y dispuesta a asumir riesgos. Al contrario que en Europa, en China no hay viejas fortunas. Los empresarios son de primera generación y por eso arriesgan más.