Un control de acceso en al aeropuerto de Adolfo Suárez-Madrid Barajas
Un control de acceso en al aeropuerto de Adolfo Suárez-Madrid Barajas - EFE

La huelga de vigilantes en Barajas afectará a 80.000 pasajeros al día

Los sindicatos quieren extender el conflicto tras no alcanzar #un acuerdo en Madrid

MadridActualizado:

La huelga de los vigilantes de seguridad en Adolfo Suárez-Madrid Barajas amenaza con colapsar el primer aeropuerto español por tráfico en pleno verano. Si se toman en cuenta las cifras de pasajeros del mes de agosto del año pasado, unos 80.000 viajeros se podrían ver afectados por cada jornada de paros. La cifra podría ser incluso mayor, ya que la infraestructura ha mejorado notablemente sus registros en lo que va de año.

Ayer, la adjudicataria de estos servicios, Ilunion, mantuvo un encuentro con Alternativa Sindical, convocante de la huelga -representante aproximadamente del 20% de la plantilla- que se cerró sin acuerdo. El sindicato, de hecho, sugirió que está intentando que los trabajadores de otros aeropuertos, como el de Santander o el de Barcelona, se sumen a estas movilizaciones, que en principio se extenderán once días, desde el 24 de agosto hasta el 3 de septiembre. Por el momento, el resto de organizaciones sindicales ha rechazado secundar las protestas.

Alternativa Sindical, sin embargo, insiste en que también se están produciendo tensiones con otras empresas adjudicatarias del servicio de seguridad de algunos aeropuertos de AENA, como Segurisa o Trablisa. El motivo, según el sindicato, es el mismo en todos estos casos: discrepancias sobre la aplicación de los pluses de radioscopia, rotación y productividad. Se trata de unas variables que se incluyeron en el convenio sectorial, después de que la patronal y el Gobierno alcanzaran en noviembre un acuerdo para mejorar las condiciones del gremio.

Fechas clave

Lo cierto es que estas compañías acumulan apenas un par de meses como concesionarias de estos servicios. Por ello, fuentes cercanas al conflicto señalan que es «todavía pronto» para convocar una huelga, ya que los pluses antes mencionados, que en conjunto pueden llegar a rondar los 300 euros, podrían ser abonados en futuras nóminas.

Los próximos días serán determinantes para el desenlace del conflicto. Según explica Alberto García, portavoz de Alternativa Sindical, «es posible que en los próximos días se produzca un acercamiento entre empresa y sindicatos» que permita evitar la huelga. Hay que tener en cuenta que las aerolíneas, a través de su patronal Aceta, han advertido de que estas protestas supondrán pérdidas millonarias para el sector aéreo.

Y es que todavía está muy presente el caos producido el verano pasado en El Prat por las protestas de los trabajadores de Eulen, la empresa encargada en ese momento de los controles de seguridad de la instalación. El conflicto generó colas kilométricas y se extendió durante varias semanas. Solo con la intervención de un laudo se pudo encontrar una solución.

Para evitar que estas movilizaciones se repitieran, el anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, se sentó con los representantes del sector en una mesa de trabajo enfocada a mejorar las condiciones laborales de estos trabajadores. Finalmente las partes implicadas (patronal, sindicatos y Gobierno) suscribieron un acuerdo que no solo fue incluido en el convenio sectorial, sino que también se recogió en el concurso público con el que meses más tarde se adjudicaron los servicios de seguridad de los principales aeropuertos españoles. En este proceso, Ilunion se hizo con los servicios de Barajas por 58,2 millones.

Fue, según Alternativa Sindical, una «oferta a la baja» que la compañía ha acabado «repercutiendo a los trabajadores». Con los pluses antes mencionados, estos vendrían a cobrar unos 1.200 euros al mes, unos 200 euros más respecto al sueldo medio de un vigilante de seguridad.