La inestabilidad política aún pone en jaque al Gobierno de Tsipras
La inestabilidad política aún pone en jaque al Gobierno de Tsipras - REUTERS

Grecia se prepara para el día después del eterno rescate

Tsipras presenta un plan que busca unir el compromiso de reformas con las promesas de una «economía social»

AtenasActualizado:

La semana pasada Alexis Tsipras y su ejecutivo consiguieron un principio de acuerdo con las instituciones acreedoras sobre los requisitos necesarios para terminar la cuarta evaluación del programa de asistencia financiera. Dicha evaluación es la última, y si se cumplen las predicciones tanto del Gobierno heleno como de los acreedores, será el 20 de agosto cuando Grecia saldrá de su tercer rescate. De esto se habló este jueves en el Eurogrupo.

Al mismo tiempo Tsipras presentó oficialmente en Consejo de Ministros este lunes el programa «holístico» de 110 páginas que se aplicará tras terminar el rescate. Titulado «Grecia: Una estrategia de crecimiento para el futuro», incluye las reformas y ajustes impuestos por los acreedores, los efectuados y los que quedan pendientes, así como párrafos sin muchos detalles sobre la «promoción de una economía de orientación social» y «crecimiento justo e inclusivo», que podría abrir el camino para un posible futuro aumento del salario mínimo, la renegociación de contratos colectivos, la reducción de la enorme presión fiscal que afecta a la mayoría de los griegos y un mayor impulso a la cohesión social.

También prevé un crecimiento económico sostenido superior al 2% anual durante los próximos cinco años, siguiendo las proyecciones de los acreedores. Sin embargo el crecimiento este año se encuentra en 1,5% y ya no se habla del 2.5% previsto anteriormente.

Inversores inquietos

Lo más importante sobre el futuro heleno después de los rescates es que los acreedores seguirán ejerciendo cierto control sobre este país, independientemente de las declaraciones del actual gobierno (radical en coalición con un partido nacionalista). Reformas del estado, ajustes, superávit primario, privatizaciones, préstamos hipotecarios sin cobrar…

Lo que nadie sabe es cómo conseguirá financiarse Grecia en los mercados extranjeros a partir de este mes de agosto. Existen varias teorías: la del Gobierno, que cree en una «salida limpia» sin problemas. El ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, considera que un «colchón» de unos 18.000 millones de euros proporcionaría una red de seguridad financiera suficiente para satisfacer las necesidades de financiamiento griegas durante un año desde el final del rescate.

Yannis Sturnáras, el Gobernador del Banco de Grecia, piensa por su parte que el gobierno debería conseguir una línea de crédito precautoria al finalizar el rescate en agosto para aumentar la confianza de los inversores y mejorar el acceso de Grecia a los mercados internacionales. Lo mismo piensan en Bruselas y Frankfurt.

Otra preocupación es que aún no está claro si Grecia conseguirá un alivio de su deuda pública, que supondría una reducción de los intereses y una prolongación de su madurez. Hay que dejar claro que los acreedores no han perdido dinero con las cantidades prestadas a Grecia, dado que el país cumple con los pagos pactados. Y siempre existe la cuestión de estabilidad política: el ambiente está muy crispado entre el gobierno y la oposición y no se descartan unas elecciones anticipadas.

Para el gobierno los sectores que aportarán el crecimiento económico esperado son los de suministros y transportes, energía, agricultura y alimentos, productos farmacéuticos, turismo (incluyendo turismo sanitario) y cultura. Las privatizaciones también, aunque el gobierno no consigue cumplir las metas anuales acordadas por los acreedores. Y queda claro que el futuro está en las nuevas inversiones, que siguen presentando dificultades y no solo debido a la burocracia estatal: continúa en vigor el control de capitales y no existe un marco fiscal a largo plazo, mientras que la justicia es muy lenta en caso de problemas legales.

Trabajo pendiente

A esto se añade que más de medio millón de jóvenes profesionales han abandonado el país en los últimos 8 años. Y aunque el gobierno se muestra optimista, Klaus Regling desde el Mecanismo Europeo de Estabilidad ha recordado recientemente que «hay mucho trabajo que hacer para hacer la economía (griega) más resistente».