El comisario europeo, Pierre Moscovici, ha reclamado más reformas a Grecia - AFP / Vídeo: Grecia sale de su tercer y último rescate bancario

Grecia deja hoy atrás los rescates

Pero sigue hundida por su deuda pública y deberá continuar implementando los ajustes y reformas acordados con los acreedores

AtenasActualizado:

Hoy es el día en el que Grecia, tras ocho años de rescates y miserias, deja atrás los rescates y teóricamente puede volver a los mercados. El último pago del rescate se realizó este verano y a partir de ahora el ejecutivo heleno deberá financiar sus gastos mediante impuestos o prestamos de los mercados financieros.

Pero aunque el gobierno lo celebra, la situación real del país no es festiva: ya es un hecho oficial que Grecia es el cuarto país más pobre de la Unión Europea tras Bulgaria, Croacia y Rumania. Y sus habitantes siguen viviendo bajo el peso de la austeridad, aunque Alexis Tsipras afirmaba en Julio ante Pierre Moscovici que «después de ocho años de sacrificios, Grecia logró poner fin al programa de rescate con éxito» y que esto «es un cambio histórico que las personas sentirán gradualmente en sus vidas cotidianas». Pocos griegos están de acuerdo con estas afirmaciones, porque su día a día no ha mejorado.

La realidad se impone

Grecia ha recibido desde el 2010 ayuda en forma de tres rescates, por un total de 260 mil millones de euros, la cantidad más elevada en la historia financiera global. Estos rescates han estado acompañados por distintos programas de ajustes y reformas (los denominados memorandos) que el actual gobierno denunciaba mientras estaba en la oposición como los responsables de la nada popular política de austeridad. Pero estas medidas están destinadas fundamentalmente a conseguir el mejor funcionamiento del estado griego y Tsipras y su gobierno han votado gracias a su mayoría parlamentaria las reformas necesarias, aunque no se están implementando todas.

El acuerdo de este mes de Junio de Grecia con sus acreedores especificó un alivio de la deuda pública helena (que representa un aplazamiento y no un recorte) a cambio de que el país se comprometiera a un altísimo 3,5% de superávit anual hasta el 2022, algo que dificultará lo que todos los griegos esperan: una reducción de los impuestos y una mejora de su duro diario, comenzando por bajos sueldos y jubilaciones recortadas. La deuda pública en el 2017 estaba en un altísimo 178%, la más alta de la UE, pero se espera que se reduzca… en las próximas décadas. Pero la reducción de impuestos es de las pocas cosas en las que tanto el gobierno radical como la oposición conservadora están de acuerdo. Esto y la atracción de nuevas inversiones imprescindibles para la vida económica del país.

Mejoras y preocupaciones

Varias cosas sí han mejorado en los últimos años: la economía griega crece, aunque lentamente. Hay más trabajo (el paro está ahora alrededor del 20 aunque los sueldos son modestos y muchos precarios) y el turismo se ha convertido en la industria nacional más importante, ya que Grecia ha conseguido superar en los últimos años sus objetivos: en 2017, según datos del Banco de Grecia, los ingresos del turismo superaron los 14.6 mil millones de euros, superándose los 30 millones de visitantes (en un país de solo 11 millones de habitantes).

Pero lo que los griegos sí notan es el empobrecimiento general, comenzando por la clase media, debido al aumento de impuestos directos e indirectos y a los recortes de gran parte de las jubilaciones. Mucha gente por primera vez ya no está al día en el pago de sus impuestos. Que el IVA alcance el 24% es algo que afecta a todos. Según las estadísticas europeas, mas de uno de cada tres griegos vive en situación de riesgo de pobreza o exclusión social en los últimos años, algo que confirman los servicios sociales de los ayuntamientos y muchas ONGs. Quienes pierden su trabajo a partir de los cincuenta años, quienes nunca cotizaron y las familias uniparentales con paro o trabajos precarios son los mas afectados. El subsidio de paro en Grecia es de media inferior a los 400 euros mensuales y por dos años solamente.

Esta situación de larga crisis ha dañado también el futuro del país: más de medio millón de jóvenes con carreras universitarias griegas y la mejor formación (que pagó el estado, ya que en Grecia no existen universidades privadas oficiales) trabajan desde el 2010 fuera del país y pocos tienen intención de volver.

El problema de los bancos

Uno de los mayores problemas de la economía griega es el estado de sus bancos: tras ocho años de rescates muchos son los que no pueden pagar sus hipotecas, ni siquiera parte de ellas tras acordar una nueva financiación. Gran cantidad de empresas se han hundido también, lo que se refleja en las estadísticas oficiales del Banco de Grecia: los préstamos en rojo (non performing loans) del sistema bancario griego representan el 48% del total de préstamos pendientes, diez veces más que la media europea. El actual gobierno griego prolongó una moratoria existente sobre las ejecuciones hipotecarias hasta este verano, en el que se votó una ley por la que también se podrán efectuar desahucios sobre las viviendas principales (aunque existe una protección absoluta para quienes tienen ingresos muy bajos, el 25% de la cartera de hipotecas morosas).

Pero el problema principal de los bancos griegos es que el país no puede participar a partir de ahora (y por el momento) en el programa de flexibilización cuantitativa. Lo decidió el Banco Central Europeo y tendrá un profundo efecto sobre los bonos del país.