Sede de Vodafone España en la avenida de América de Madrid - AFP

La guerra de precios deja fuera de juego a Vodafone

La teleco anuncia un ERE de hasta 1.200 personas ante la caída de los ingresos en España

MADRIDActualizado:

El mal momento que atraviesa el negocio de Vodafone en España ha forzado a la dirección de la teleco a anunciar su tercer ajuste masivo de empleo en seis años. La compañía dirigida por António Coimbra ha comunicado este jueves a los sindicatos el inicio de un proceso de despido colectivo que afectará a un máximo de 1.200 trabajadores, lo que supone casi la cuarta parte (24%) de los 5.000 empleados del operador británico en nuestro país.

La compañía justifica este ERE por la caída de ingresos que está sufriendo por la guerra de precios que libra el sector. «La demanda de servicios sigue creciendo de forma exponencial y no así los precios: cerca del 50% de las altas brutas están asociadas con ofertas low y medium cost, lo que obliga a Vodafone a tener una estructura de costes preparada para competir con éxito en todos los segmentos», ha explicado la teleco.

Los ingresos por servicio del tercer operador del país cayeron en su último semestre fiscal, del 1 de abril al 30 de septiembre de 2018, un 5,2%, y el resultado bruto de explotación (ebitda) un 27,8%, lo que la compañía achacó principalmente a la reducción de precios llevada a cabo como parte de una estrategia de reposicionamiento comercial en el mercado español.

Vodafone rechaza que esta decisión laboral tenga que ver con su estrategia de no comprar los derechos del fútbol y dejar de emitirlo en su televisión de pago, pese a que la presión comercial de Movistar y Orange con sus ofertas futbolísticas durante el pasado verano le hizo perdió 66.000 clientes de televisión y 69.000 de banda ancha fija. Coimbra aseguró que el ahorro derivado de no comprar esos derechos se traducirá a medio plazo en una mejora de la rentabilidad. «Hemos tomado la decisión correcta», defendía a finales de año el entonces consejero delegado de Vodafone España al presentar los últimos resultados de la teleco, al tiempo que aseguró que la pérdida de clientes que sufrió tras renunciar a estos contenidos estaba dentro de sus previsiones y que la situación se normalizaría. «Hay negocio más allá del fútbol», añadía.

Eso sí, para hacer frente a esa situación en el segmento de televisión; a la agresividad comercial de Masmóvil, que a lo largo del año pasado «robó» casi 900.000 líneas de móvil e internet a sus rivales, y a la irrupción de Telefónica en el negocio «low cost» con la marca O2, teleco también ha venido rebajando precios, lo que ahondarían en esa caída de la facturación. Por ejemplo, ha redoblado su apuesta por su marca de bajo coste, Lowi, de móvil más fibra

De hecho, esas dificultades llevaron a la matriz a ajustar a la baja el valor de su filial en España en 2.900 millones de euros el pasado noviembre. Además de tratar de revertir esa negativa evolución del negocio, reforzar sus sotenibilidad y proteger su capacidad de inversión, Vodafone ha planteado esta regulación de empleo como fórmula para simplifica la organización y hacerla más competitiva.

El ERE, cuya negociación con los sindicatos arrancará en torno al 25 de enero y se prolongará durante un mes, es el tercero que aplica 2013. En febrero de ese año pactó 620 despidos, 130 externalizaciones y un cambio de condiciones laborales a 150 empleados, y en 2015 la compra de ONO conllevó 1.509 salidas.