Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas - ABC

Los expropiados estudian bloquear el plan inmobiliario de Barajas

Distintos bufetes cuestionan el uso privado que se otorgará a los terrenos intervenidos en el pasado

MadridActualizado:

El macroproyecto inmobiliario del aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas, anunciado por todo lo alto hace un mes por el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, puede reavivar una batalla legal que parecía enterrada. Según ha podido saber ABC, varios bufetes estudian presentar acciones legales contra el plan porque, aseguran, confiere un uso privado a un terreno que fue expropiado hace años con fines públicos. Se trata de un proceso que todavía se encuentra en una fase preliminar, si bien determinados despachos relacionados en el pasado con este asunto aseguran que ya han encargado «informes independientes» para estudiar si es conveniente llevar el proyecto a juicio. En principio, entienden que los propietarios de los terrenos expropiados merecen, al menos, una compensación mayor a la otorgada hasta el momento.

Mientras, fuentes del gestor aeroportuario reconocen que puede haber «algo de ruido» por la posición que adopten los distintos bufetes respecto al macroproyecto, pero aseguran que «no existe ninguna preocupación» y que el proyecto «ha sido estudiado con detenimiento».

Lo cierto es que la pugna legal entre los propietarios de terrenos en las inmediaciones de Barajas y AENA comenzó hace ya varias décadas. Especialmente debido al valor del justiprecio de este suelo, que desencadenó varios procedimientos judiciales. Y hasta que no se produjeron los fallos, no se abonó la compensación, debido al carácter de urgencia que se otorgó a estos procesos. Como consecuencia, un gran número de expropiados reclamaron que las compensaciones recibidas después de años de litigios se adecuaran al valor del suelo.

Esta interminable pugna llegó incluso a enfrentar a la compañía pública con el Ayuntamiento de Madrid. Y es que AENA pidió al Consistorio el abono de las expropiaciones abonadas para sufragar la ampliación del aeródromo, valoradas en más de 1.682 millones. En concreto, AENA entendía que el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997 y el planeamiento urbanístico que se aprobó después para la construcción de la T4 debería haber establecido otro sistema distinto a la expropiación para la obtención de esos terrenos. En una sentencia de 2014, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó esta denuncia.

La batalla legal derivada de las expropiaciones, que incluso fue recogida en el folleto de salida a Bolsa de AENA como una de las posibles amenazas para la empresa, pareció resolverse hace dos años. Al menos en parte. El Tribunal Supremo desestimó entonces el recurso de varios expropiados en un fallo que permitió a la empresa revertir provisiones valoradas en 446 millones de euros. Los afectados por la ampliación del aeródromo habían reclamado, por la posible retasación de más de 90 fincas, casi 2.000 millones a la empresa pública, que provisionó en 2015 más de 900 millones de euros destinados las sentencias judiciales derivadas de este conflicto.

Ahora, los afectados por la ampliación de Madrid Barajas-Adolfo Suárez estudian volver de nuevo a los tribunales para impugnar uno de los planes estrella del gestor aeroportuario. Y es que AENA prevé inversiones de 2.997 millones de euros a lo largo de cuarenta años en las inmediaciones de una infraestructura a la que pretende convertir en el mayor polo logístico de España. Un faraónico proyecto que pretende atraer hoteles, oficinas y centros comerciales a los alrededores de Barajas. La construcción de viviendas es, de hecho, el único uso inmobiliario que ha quedado excluido del plan.

El pistoletazo de salida para el proyecto se producirá en los próximos meses. Será a través de la contratación de un asesor financiero con el que AENA diseñará una nueva sociedad, que se encargará de articular el plan urbanístico. Este comenzará con una primera fase distribuida a lo largo de los próximos ocho años y que incluye la construcción de 550.000 metros cuadrados a través de una inversión de 953 millones de euros, que pondrá en marcha los desarrollos de usos logísticos y el inicio del «Airport City», enfocado en crear un «nuevo centro urbano de usos mixtos».

En la segunda fase, que prevé 739 millones en inversiones, se construirán otros 950.000 metros cuadrados. Estarán destinados a consolidar el «Airport City» e iniciar la actividad en el centro de ocio. Y ocho años después dará comienzo la última parte del plan, destinada a consolidar el desarrollo de todas las zonas con las construcción de 1,2 millones de metros cuadrados adicionales y una inversión de 1.305 millones.

Por el momento, el proyecto ha atraído el interés de varias compañías. Según avanzó De la Serna, en próximas fechas alguna gran multinacional anunciará cambio de sede a las inmediaciones del aeródromo. Una de ellas puede ser Amazon, por su apuesta logística recogida en el programa y el consecuente impulso que tendrá para el comercio electrónico. AENA pretende crear un ‘hub’ empresarial en Barajas. Los expropiados, por su parte, estudian con lupa el proyecto.