El presidente estadounidense, Donald Trump, el 9 de agosto durante una reunión en New Jersey
El presidente estadounidense, Donald Trump, el 9 de agosto durante una reunión en New Jersey - REUTERS

Las empresas de EE.UU. se rebelan contra el presidente

Harley-Davidson decidió trasladar fuera del país parte de su producción

MadridActualizado:

Las nuevas políticas arancelarias de Donald Trump han sido duramente criticadas también por empresas de bandera estadounidenses. Harley-Davidson o Jack Daniel’s han alzado la voz contra los aranceles, como también lo ha hecho la propia Cámara de Comercio norteamericana.

La emblemática compañía de motocicletas Harley-Davidson ha anunciado que, para hacer frente al aumento de costes derivados de los nuevos gravámenes de la Unión Europea (UE) implementará un nuevo plan para trasladar parte de la producción fuera de los Estados Unidos.

Las respuestas al nuevo programa de la compañía no se hicieron esperar vía Twitter por parte del presidente Trump, quien culpó a la empresa de «alzar la bandera blanca», al tiempo que aseguraba que «una Harley-Davidson nunca debería ser construida en otro país». Por ello hizo un llamamiento al boicot de estas motocicletas dentro del territorio norteamericano.

Según cálculos de la compañía, a corto plazo el impacto de las nuevas medidas en durante este ejercicio les supondrá entre 25 y 38 millones de euros, y podría llegar a ser de más de 85 millones de euros anuales.

Este no es el camino

Las críticas a las políticas del presidente han venido de varios frentes. El presidente de la Cámara de Comercio, Tom Donohue, expresó su preocupación por la situación: «El Gobierno está amenazando con poner en riesgo el progreso económico que se trabajó tan duro para lograr». Tom Donohue hizo hincapié en que «deberíamos apuntar al comercio libre y justo, pero éste sencillamente no es el camino para hacerlo».

Brown-Forman Corporation, la compañía propietaria de la famosa marca de whisky Jack Daniel’s, también tendrá que enfrentarse a las nuevas tarifas arancelarias. Sus mercados con mayor proyección son Reino Unido, México, Alemania y Francia. Todos con los aranceles en vigor para el whisky estadounidense, del 25%. La empresa ha expresado preocupación por su futuro al verse afectada por las nuevas políticas y ha asegurado que se enfrentará al problema «país por país».

Desde el lado ideológico opuesto, Bill Bredesen, el exgobernador de Tennesse y candidato a senador en las elecciones de noviembre por el Partido Demócrata, afirmó que «las tarifas elevarán los precios, lastimarán nuestra economía y nos costarán la pérdida de empleos, sobre todo en el relevante sector automovilístico».

Las críticas al presidente Trump no solo están llegando de sus socios internacionales, también de los políticos de su país y, especialmente, de sus empresas, a las que pretendía proteger con sus aranceles.