EE.UU. amplía la investigación por corrupción en el mayor sindicato de automóvil

Los agentes del FBI e IRS sacaron de la casa de su presidente cajas con documentos

Washington Actualizado: Guardar
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Las autoridades estadounidenses ampliaron este miércoles la investigación por corrupción en el sindicato United Auto Workers (UAW), el mayor del sector del automóvil, con el registro de varios locales, incluido el domicilio del presidente, Gary Jones.

Agentes del FBI y del Servicio de Rentas Internas de EEUU (IRS) registraron a primeras horas de este miércoles el domicilio de Jones en Detroit (Michigan) como parte de la investigación iniciada hace cuatro años entre los principales líderes de UAW, según señalaron medios locales. Los agentes del FBI e IRS sacaron de la casa de Jones cajas con documentos.

Las autoridades federales sospechan que los líderes de UAW se han apropiado de fondos destinados para la capacitación de los afiliados al sindicato y que han recibido sobornos para influir las negociaciones laborales que cada cuatro años el sindicato mantienen con los fabricantes de automóviles.

La investigación ya ha provocado la condena de cinco personas afiliadas a UAW y tres ejecutivos del fabricante de automóviles Fiat Chrysler (FCA).

UAW señaló en un comunicado que tanto el sindicato como Jones «siempre han cooperado totalmente» con la investigación y que el presidente de UAW «está decidido a descubrir cualquier fechoría».

«No había ninguna necesidad para los registros realizados hoy por el Gobierno. UAW ha respondido voluntariamente a todas las peticiones realizadas por el Gobierno durante la investigación y ha producido literalmente miles de documentos y otros materiales», agregó la nota.

Además del domicilio de Jones, las autoridades estadounidenses registraron el domicilio en California del expresidente de UAW, Dennis Williams, así como un centro recreativo del sindicato en el norte de Michigan llamado Black Lake.

La investigación, que inicialmente se centró en las relaciones entre UAW y FCA, se ha ampliado en las últimas semanas a General Motors (GM), el mayor fabricante estadounidense de automóviles.

A principios de agosto, un exsindicalista de GM, Michael Grimes, de 65 años de edad, fue imputado por aceptar 2 millones de dólares en sobornos de proveedores de UAW.

Según las autoridades federales, los proveedores que pagaban sobornos recibían contratos para la producción de mercadería de UAW.

Aunque GM no ha sido implicada por las autoridades en el caso de Grimes, el fabricante indicó que está «colaborando completamente» en la investigación.

Además de Grimes, el periódico «The Detroit News» informó que el exvicepresidente de UAW, Joe Ashton, y otro alto líder del sindicato, Jeff Pietrzyk, también están implicados en los sobornos.