EFE

Las consecuencias económicas del cambio de hora: expertos e instituciones desconfían de su eficacia

El Parlamento Europeo ha votado esta semana a favor de dar opción a los estados para optar entre el horario de verano (el que ha comenzado hoy) y el de invierno, sin embargo, en el caso español seguiremos igual por falta de acuerdo

MadridActualizado:

Esta madrugada ha tenido lugar el cambio al horario de verano, ya que a las 2 de la madrugada del sábado 30 al domingo 31 se ha adelantado el reloj una hora hasta las 3. Un cambio que tiene lugar en dos ocasiones durante el año (el último domingo de marzo y el último de octubre) y que tiene vigencia en todos los países de la Unión Europea. Todo ello, con el argumento del ahorro energético aunque sus consecuencias económicas se perfilan menos profundas de lo que parecería.

De cualquier forma, el cambio de hora podría estar más próximo al final que nunca ya que el Parlamento Europeo ha votado esta semana a favor de dar opción a los estados de optar entre el horario de verano (el que ha comenzado hoy) y el de inverno (el que teníamos hasta ayer) aunque esta medida no entraría en vigor hasta 2021. Ahora, como no hay una posición común entre los países miembro - España, por ejemplo, decidió hace unas semanas que ante la falta de un consenso interno era mejor mantener el statu quo- será asignatura del próximo parlamento europeo salido de las urnas de mayo el que deba negociar la redacción final de la directiva.

Pero, ¿qué impacto económico real tiene este cambio horario, que comenzó a aplicarse hacia 1980? Desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), han reconocido que durante los últimos años se han realizado numerosos estudios sobre el posible ahorro de energía derivado de este cambio horario, pero que «cada vez hay más controversia sobre mantener dichas disposiciones de cambios bianuales, ya que dichos informes presentan beneficios difusos».

El propio IDAE estimaba en años anteriores el posible ahorro en hasta un 5% del consumo eléctrico en iluminación y apuntaba a la cifra de 300 millones de euros. Una cantidad, de la que 90 millones corresponderían al potencial de los hogares españoles - 6 euros por hogar, calculaban- y mientras que los restantes 210 millones de euros corresponderían al ahorro en edificios del sector terciario o la industria. En cualquier caso advertían que era fundamental «un comportamiento responsable en el hogar» y el uso de las tecnologías más eficientes.

Desde la misma Comisión Europea ya se constataba hace más de una década en un informe, que «algunos estudios sugieren una reducción en el consumo de la energía, otros no encuentran impacto alguno». Sin embargo, si añadía este estudio que la mayoría de los gobiernos europeos sí declaraban una reducción del consumo de energía «en una pequeña cantidad, aunque no habían podido cuantificar este impacto».

«No creo que los beneficios compensen»

En opinión del profesor del Departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad ESADE Juan Pedro Aznar, en lo que respecta al cambio horario «no creo que los beneficios compensen a los costes». Como ha recordado este experto, el nacimiento de una medida como el cambio horario surgió en un contexto económico diferente, con «un precio del petróleo mayor y más peso de la industria en el PIB» frente a la economía actual con «basada en los servicios». En este sentido, ha sostenido que el «ahorro energético» del cambio de hora «no esta claro, no hay conclusiones claras ya que los estudios dependerían de la metodología utilizada o si se toma como referencia el sector industrial». Para Aznar, lo que procedería sería en la línea de la Comisión Europea sería «una reflexión sobre la franja horaria que nos conviene» como país, con todos los agentes económicos.

Por su parte, el CEO del comparador especializado en consumo de electricidad «Watiofy» Arturo Cardenal, cree que el supuesto ahorro del cambio de hora «no lo notamos desde el punto de vista de cada particular» y pone el foco sobre la industria, aunque descarta grandes ahorros. También cree que tendrían «más impacto» según la zona geográfica. «Entre Madrid y Galicia puede haber hasta una hora de luz de diferencia», ha apuntado.

Desde el comparador de seguros de vehículos, Acierto.com, han advertido contra efectos como un mayor riesgo de sufrir hipertensión y migraña, lo que afecta a la productividad de los trabajadores y a un crecimiento de los accidentes laborales. En concreto, estiman que las lesiones llegan a aumentar un 6% en aquellas ocupaciones más exigenes desde el punto de vista físico. A todo lo anterior, desde este portal, han sostenido que influye de forma importante la sensación de cansancio del trabajador ( falta de concentración, sensación de debilidad...)