Imagen de archivo de una sucursal de Caixabank
Imagen de archivo de una sucursal de Caixabank - EFE

Caixabank vende su negocio inmobiliario a Lone Star

La entidad cede al fondo de inversión su cartera de inmuebles y suelos adjudicados y Servihabitat, valorado todo ello en 7.000 millones de euros

MadridActualizado:

Caixabank ha seguido los pasos del Santander y BBVA y ha decidido enajenar gran parte de su negocio inmobilario. La entidad dirigida por Gonzalo Gortázar ha acordado vender al fondo de inversión estadounidense Lone Star su cartera de inmuebles y suelos disponibles para la venta, así como Servihabitat, su gestora inmobiliaria. Todo ello está valorado en 7.000 millones de euros, según ha informado este jueves el banco a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La operación se hará mediante el traspaso del ladrillo y de la gestora inmobiliaria a una nueva sociedad. Lone Star se quedará con el 80% del capital social de esa nueva sociedad y Caixabank ostentará el 20% restante. Esto permitiría al tercer banco del país desconsolidar esos inmuebles de su balance y avanzar en el saneamiento que exigen el Banco Central Europeo (BCE) y los mercados.

Caixabank ya recompró hace unas semanas a Texas Pacific Group (TPG) el 51% del «servicer» Servihabitat que no controlaba y recuperaba el 100% de cara a cerrar ahora esta macrooperación. Y es que los fondos de inversión que están comprando a los bancos sus activos tóxicos les están exigiendo también su gestora, con el fin de tener una plataforma con la que gestionar esos activos y consolidarse en el mercado de los «servicers».

Ahorro de costes: 500 millones

Una vez cerrado el traspaso de Servihabitat, esta plataforma seguirá gestionando en todo caso los activos de Caixabank, tanto los ya existentes como los nuevos. Para ello el banco ha firmado un nuevo acuerdo con Servihabitat que le supondrá un ahorro de costes respecto al anterior, pues cabe recordar que los bancos pagan a los «servicer» comisiones por la gestión de sus activos.

La entidad estima los ahorros de costes a alcanzar a través de esta operación, incluido ese nuevo contrato de «servicing» con Servihabitat, en 550 millones de euros antes de impuestos durante los tres años siguientes (2019-2021) al cierre de la transacción. Además, la desconsolidación del ladrillo tendrá un impacto neutral en la cuenta de resultados y un impacto positivo de 15 puntos básicos en la ratio de capital de máxima calidad descontada la recompra inicial de Servihabitat a TPG.