El presidente de la Sareb, Jaime Echegoyen
El presidente de la Sareb, Jaime Echegoyen - JAIME GARCÍA

El banco malo pierde 663 millones tras enajenar parte de sus peores activos

La Sareb recupera los 4.000 millones de euros de patrimonio gracias a un cambio contable del Gobierno

MADRIDActualizado:

El banco malo ha cerrado su cuarto año de actividad de nuevo en «números rojos». La Sareb, sociedad que absorbió los créditos morosos e inmuebles adjudicados de las cajas de ahorros rescatadas, perdió el año pasado 663 millones de euros, frente a las pérdidas de 103 millones de 2015, debido fundamentalmente a los altos costes que soporta la compañía y la enajenación de parte de sus activos sin capacidad de revalorización futura.

La dirección de la Sareb ha decidido aprovechar el buen momento del mercado para desprenderse de créditos e inmuebles que considera ya no tienen posibilidad de subir de precio, lo que le ha generado minusvalías pues los absorbió a un precio mayor al que los ha enajenado. En concreto, la entidad ha desinvertido entre 800 y 900 millones de euros en este tipo de activos —muchos de ellos, por ejemplo, préstamos con garantía personal— con un impacto en los márgenes de unos 400 millones.

Aunque ha asegurado que aspira a ser rentable y dar beneficios, el presidente de la entidad, Jaime Echegoyen, ha reconocido este jueves en rueda de prensa la dificultad de que la Sareb alcance un punto de equilibrio debido a los altos costes que soporta. Por un lado, las comisiones que paga a las cuatro firmas —Altamira, Haya, Servihabitat y Solvia— que gestionan sus activos y que en 2016 ascendieron a 236,9 millones de euros; 197,2 millones en impuestos, muchos de ellos municipales (IBI y plusvalías), y los 90 millones en mantenimiento y cuotas de comunidad por esas viviendas. A ello hay que sumar 558 millones en costes financieros fruto de los intereses que abona por la deuda son que se financió su constitución.

«Son gastos prácticamenet fijo y poco se puede hacer para reducirlos», ha dicho Echegoyen, quien ha recordado que por ahora el margen de ingresos no compensa esos más de 1.200 millones en gastos. El año pasado la Sareb ingresó 3.923 millones de euros brutos, un 1% más, gracias a la venta de 14.097 de inmuebles, un 25% más, por 1.050 millones y la generación de 2.846 millones con gestión de la cartera crediticia. Además, la Sareb ha recordado que avanza en sus planes de terminar 19 promociones que ya estaban iniciadas cuando las adquirió y de desarrollar 13 solares, lo que supondrá el lanzamiento al mercado en los próximos años de 1.156 viviendas.

Nueva situación patrimonial

El dato positivo para la sociedad es que ha podido reforzar su situación patrimonial gracias a una cambio legal introducido a finales del año pasado por el Gobierno. El Banco de España obligó por circular a la Sareb a retasar todos sus activos para ponerlos a precio de mercado, tarea que hizo a lo largo de 2015 y 2016. Esa revaloración culminada arroja unas minusvalías latentes de 3.389 millones de euros en sus activos financieros, 300 más que en 2015.

Un cambio introducido por un decreto aprobado en diciembre de 2016 por el Ministerio de Economía le permite ahora apuntar esas minusvalías contra capital y no contra la cuenta de resultados, lo que le ha permitido recuperar fondos propios y situar su patrimonio en 4.049 millones que ahora podrá usar para absorber futuros impactos en sus 11 años de vida restantes. Cabe recordar que dispone de 15 años para enajenar todos los activos tóxicos que absorbió de las entidades rescatadas.