El presidente de la AEB, José María Roldán
El presidente de la AEB, José María Roldán - JAIME GARCÍA
XXVI ENCUENTRO DEL SECTOR FINANCIERO ABC-DELOITTE

La banca española replica al supervisor y alerta de que pedirle más capital puede asfixiar el crédito

La patronal AEB defiende la solvencia de las entidades españolas y critica el exceso de celo de los reguladores europeos tras la crisis

MadridActualizado:

El Banco de España ha señalado en público a las entidades financieras del país por tener las ratios de capital de máxima calidad ms bajas de Europa. La institución les ha llegado a pedir, que si es necesario, recorten el dividendo que pagan a los accionistas para reforzar sus recursos propios. Un mensaje que no parece haber sentado bien entre los bancos. La patronal bancaria ha defendido este jueves no solo una cómoda posición de solvencia de la entidades financieras españolas, sino que ha alertado a los supervisores de que seguir elevando los requerimientos de capital puede acabar provocando una restricción del crédito a empresas y familias.

"Un banco con mucha presión para tener un nivel de capital mayor va a tender a prestar menos", ha avisado el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, durante la apertura de la segunda jornada del XXVI Encuentro del Sector Financiero organizado por ABC en colaboración con Deloitte y Sociedad de Tasación. El banquero ha criticado las contradicciones del Banco Central Europeo (BCE) al aplicar una política monetaria de bajos tipos de interés para impulsar el crédito y al mismo tiempo, como supervisor, exigir a las entidades más capital, lo que en un entorno de baja rentabilidad deben lograr reduciendo su balance, esto es, el préstamo concedido. "No se le puede pedir a un banco que tenga unas ratios de capital que van a poner en riesgo su papel de financiación de la economía", ha insistido Roldán, quien fue director general de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco de España y miembro de su consejo ejecutivo durante 13 años.

"Complejo del supervisor"

La patronal ha acusado a los supervisores y reguladores de llevar a cabo "una subasta al alza de los requerimientos de capital", que según ha recordado Roldán las autoridades europeas han elevado del 7% que se fijó a nivel global por el Comité de Basilea al 10% primera y ahora al 12%. "Esto genera inquietud en el mercado, que acaba pensando que el supervisor está viendo algún daño en el sector que los mercados no está viendo, y su reacción es bajar la valoración en Bolsa", ha lamentado, recordando que en Estados Unidos, por contra, se han fijado desde hace tiempo unos requisitos claros y ha achacado la actitud de las autoridades europeas a "un complejo de que han sido blandos en el pasado y hay que recuperar terreno".

"Avanzar en una supervisión y regulación homogénea a nivel europeo es bueno, pero no se puede trasladar de manera automática a requerimientos de capital que no parecen tener fin, porque pueden convertir a este sector como no invertible en la medida en que no se perciba que las reglas de juego están suficientemente claras", ha coincidido en señalar durante la misma jornada el director financiero de BBVA, Jaime Sáenz de Tejada, quien ha advertido de que "los bancos que sean muy seguros pero poco rentables serán muy poco sostenibles".

Roldán ha hecho esta advertencia solo un día después de que, tanto en el mismo foro como a través de su Informe de Estabilidad Financiera, el Banco de España avisase a los bancos del país de sus bajos niveles de capital respecto a la media europea y les instase a tomar medidas. El banquero ha replicado al supervisor en un duro discurso en el que ha hecho una férrea defensa de la posición de solvencia de la banca española.

"La economía española tiene muchos desafíos pendientes, pero la banca española no es uno de ellos, muy al contrario, es un elemento de fortaleza del que debemos sentirnos orgullosos y en que debemos apoyarnos en el futuro por si vienen tiempos peores", ha dicho, recordando que es uno de los sectores más eficientes y rentables de Europa y esa es la primera gran barrera de un banco frente a una eventual crisis. "Se puede tener un banco con una ratio de capital del 20%, pero si tiene un problema de que no gana dinero no es estable y va a tener problemas, pero si los genera va a confrontar las aguas turbulentas sin problemas", ha descrito.

La banca minorista, penalizada

Las entidades financieras españolas denuncian además que su menor ratio de capital de máxima calidad (CET1) se explica, en primer lugar, porque la normativa del Banco de España es más rigurosa o estricta en el cálculo de los activos ponderados por riesgo sobre la que se calcula el nivel de capital, y reclaman una homogeneización con el resto de Europa. La AEB explica que, si la solvencia se mide en cambio en términos de recursos propios en balance o por la ratio de apalancamiento, la banca española sale mejor parada que la europea.

La patronal no atribuye esa diferencia no solo a una divergencia contable, sino que denuncia que los supervisores y reguladores europeos están aplicando requisitos de capital homogéneos para todo el sector financiero independiente de su modelo de negocio y por tanto nivel de riesgo, no discriminando entre las entidades que tienen un negocio minorista basado sobre todo en créditos a hogares y pymes, como hace tradicionalmente la banca española, y la banca patrimonial o de inversión más propia de otros países. "Los supervisores tienen que tener el valor de, a modelos de banca distintos en modelos de riesgo distintos, exigir distintos ratios de capital", ha reclamado Roldán, quien ha avisado de que con esa homogeneidad "se está primando el modelo de negocio más arriesgado".

La banca española es partidaria de que las autoridades regulatorias y supervisoras europeas hagan un parón y lleven a cabo una reflexión sobre la avalancha normativa aprobada en los últimos años y se analice si ha logrado el objetivo que perseguía y, sobre todo, simplificarla. "Tenemos que pensar si todo esta esa normativa no la debemos simplificar. Más no es siempre mejor", ha pedido, criticnaod que toda esa legislación posterior a la crisis "tiene más páginas que la Biblia".