Ignacio Muñoz, consejero delegado de Angulas Aguinaga,
Ignacio Muñoz, consejero delegado de Angulas Aguinaga, - ABC

Aguinaga se sube al carro del «calentar y listo»

Facturó 162 millones en 2017, un 9% más, y pretende alcanzar los 220 millones en 2020

MADRIDActualizado:

Angulas Aguinaga nació en 1974 fruto de la alianza de varias empresas familiares de larga tradición angulera, y pronto se convirtió en la mayor compañía especializa en angulas del mundo pero duró poco la alegría. En la década de los 80 la captura de los alevines de angula cayó drásticamente y su volumen de negocio se redujo en un 90%. Al contrario de lo que podría haber sucedido, la familia propietaria de la empresa no se amilanó y se afanó en investigar durante cuatro años, viajó al siempre inspirador Japón, y apostó por un sustituto de angula elaborado a base de surimi que vio la luz en 1991, fecha del lanzamiento de la popular Gula del Norte.

Después de las gulas llegó Krissia, la barrita de surimi en formato refrigerado, marca a la que le siguió Aguinamar y siempre con base de pescado. En el caso de los platos preparados, con el lema de «calentar y listo» para adaptarse a los nuevos consumidores que cada vez tienen menos tiempo para comprar y cocinar, lanzaron por ejemplo la cazuelita de mejillones preparados para calentar en el microondas, el pulpo o pinchos a base de pescado y marisco también.

Ignacio Muñoz es el consejero delegado de la compañía y, pese a que los números respaldan su gestión (162 millones de facturación en 2017 y un aza de un 9%) no se siente satisfecho. «Queremos seguir innovando, el año pasado destinamos el 2% de nuestras ventas a este fin, y ser un referente en el mundo del pescado con nuevas marcas y soluciones», asegura. Una de las patas a la que fía Muñoz el crecimiento es a la exportación, que ahora solo pesa un 8% pero aumentará su importancia relativa. La empresa vende a Francia, Italia y Reino Unido pero su plan es ampliar la cartera de países. La compañía vasca prevé un alza de ventas de un 11%. Otro de los objetivos es aumentar ventas en el canal horeca, donde solo tiene un 12% de ventas cuando la media del sector está en torno a un 20-25%.

En la actualidad la empresa, con fábricas en País Vasco, Burgos y Galicia y 423 empleados, es en un 49% propiedad de la familia fundadora y en un 51% de Portobello Fund.