Serena Williams
Serena Williams - EFE

Roland GarrosSerena Williams se retira de Roland Garros

La estadounidense anuncia que abandona el torneo pocos minutos antes de jugar contra Maria Sharavopa

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La rivalidad entre Serena Williams y Maria Sharapova es de las que marcan una época. Se han enfrentado en 22 ocasiones y la superioridad de la estadounidense se mantiene intacta. Serena Williams ya está de vuelta, superados con mucha calma los problemas que sufrió tras su embarazo. Es un ejemplo más de todas las tenistas que han tenido que remontar desde los infiernos tras decidir ser madre: dificultad y tesón porque el tenis avanza mientras ellas abren otra puerta en su vida. Sin embargo, una lesión en el músculo pectoral la ha sorprendido en su recuperación. Williams decidió a última hora no jugar su partido de octavos contra Sharapova. «Por un problema en el músculo pectoral no puedo casi ni sacar. Y ha ido a peor y es muy difícil jugar si no puedes sacar», comentó en rueda de prensa la estadounidense. El encuentro 22 entre ambas tendrá que esperar.

Williams y Sharapova se conocen desde hace años. Han sido las líderes de este circuito femenino, antagónicas en su juego y en sus apreciaciones del tenis fuera de la pista. Pero son 19 victorias para la estadounidense, que ganó en su primer encuentro y solo perdió dos en un lejano 2004, año en el que la rusa contabiliza sus triunfos en la final de Wimbledon y la Copa de Maestras. A partir de ahí, Williams ha ganado siempre, con más o menos dificultad, pero siempre ha levantado los brazos enfrente de Sharapova. Una losa que la rusa no siempre se ha tomado bien, y que reflejó en su libro autobiográfico, con muchas alusiones directas a su rival: «Serena y yo deberíamos amigas: tenemos la misma pasión. Pero no lo somos. Me odia por ser la chica delgada que, contra todo pronóstico, la derrotó en Wimbledon. Pero sobre todo creo que me odia porque la he escuchado llorar».

Williams contestó, intentando evitar que la pelea continuara más allá de la pista. «Al menos lo que he leído me parece que son todo rumores, y eso me ha decepcionado un poco. He llorado muchas veces en un vestuario. Y yo no tengo ningún sentimiento negativo hacia ella. Creo que las mujeres deben impulsarse una a otra».

El último encuentro entre ambas fue en el Abierto de Australia. Una fecha para enmarcar porque fue el último partido de la rusa, castigada después por dar positivo por meldonium. También Williams había estado mucho tiempo lejos de las pistas en este último curso, y también se ha tenido que ganar el ranking, pero por una causa muy distinta: su maternidad. Pero el tenis sigue, y también su rivalidad, que no se lima ni con la madurez ni con el empuje de nuevas estrellas que van a lo suyo y las tienen como ejemplo, sí, pero también como las veteranas que quieren desbancar de las rondas finales y los títulos. Como Sharapova hizo en 2004 con Williams, ganando en Wimbledon con 17 años. Donde todo empezó.

El número 1, en el aire

A Caroline Wozniacki le sentó mal aplazar el partido al día siguiente. La danesa no supo levantar el set en contra que le habían endosado el domingo a última hora, y Daria Kasatkina aplastó sus esperanzas de levantar el título en París (7-6 (5) y 6-3).

La rusa de 20 años es la alegría del torneo, por primera vez en cuartos de un Grand Slam y abriendo con su victoria la lucha por el número 1. Por el momento, es precisamente la danesa quien es la líder de forma virtual. Pero la pelea de verdad la protagonizarán Simona Halep y Garbiñe Muguruza. La española lograría el trono del circuito femenino si llega a la final.