Una de las recogepelotas seleccionadas atiende al tenista
Una de las recogepelotas seleccionadas atiende al tenista - Belén Díaz/ De San Bernardo
Mutua Madrid Open

Recogepelotas: la ilusión de compartir escenario con los grandes

Estos apasionados del tenis consiguen que los jugadores se sientan cómodos y centren todas sus energías en el partido

MadridActualizado:

Estar cerca de los jugadores más consagrados del circuito ATP y WTA es un privilegio al que muy pocos acceden. Cientos de niños presentaron su candidatura al puesto de recogepelotas en esta edición del Mutua Madrid Open con la esperanza de pisar el mismo suelo que Rafael Nadal o ver a Petra Kvitova en acción en el Estadio Manolo Santana. No obstante, de los 410 jóvenes que solicitaron el puesto, solo 178 han podido hacer realidad su sueño.

Para poder vivir desde dentro este acontecimiento deportivo es importante cumplir tres requisitos básicos: tener entre 10 y 17 años, estar federado y poseer unos mínimos conocimientos sobre las reglas de juego en el tenis. En este torneo se premian la velocidad y la habilidad con la pelota. Una vez finalizado el proceso de selección, en marzo comienzan los entrenamientos. «Se les instruye durante tres fines de semana en jornadas de cuatro horas», explica Pablo Berlinches, uno de los coordinadores de los recogepelotas en la Caja Mágica. Es ahí donde se produce un segundo filtro en el que los responsables de la competición valoran aptitudes tan determinantes como su dominio de la pista, la puntualidad, la obediencia, y, por supuesto, el interés y las ganas de ofrecer la mejor versión de sí mismos. Los más competentes -y afortunados- pasan esta prueba final. El trabajo que les espera va más allá de recoger pelotas. También se ocupan de colocar las sombrillas y de proporcionar las toallas y bebidas a los reyes de la pista.

Junto a estos niños están los modelos, que se encargan de cubrir un partido al día, normalmente el de más audiencia. A ellos se les prepara durante dos semanas -siguiendo el mismo protocolo- porque proceden de ámbitos ajenos al tenis. «Tuvieron que pasar un casting en el que estuvieron presentes el patrocinador del evento, Samsung, y el director del torneo, Feliciano López. Se eligieron a quince chicos y a quince chicas», apunta Berlinches.

Apoyados por un equipo de tres coordinadores y ocho ayudantes, que vigilan que todo salga a pedir de boca, estos apasionados del deporte consiguen que los jugadores se sientan cómodos y centren todas sus energías en el duelo que les puede hacer tocar el cielo de Madrid.