Nadal, en el descanso de un entrenamiento - AFP | Vídeo: El gesto de deportividad entre Nadal y del Potro

WimbledonLas claves de la recuperación de Nadal

El español logró rebajar el cansancio físico y mental con agua fría, pescado y conversación en familia

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En los albores del quinto set, Rafa Nadal se lanzó como una exhalación a intentar responder a un remate de Juan Martín del Potro. No llegó y terminó en la grada. Llevaba casi cinco horas de un esfuerzo descomunal en el cuerpo pero la adrenalina del partido pudo más. Eso sí, una vez que levantó los brazos, se relajó. Consciente de la edad y, sobre todo, los recuerdos de palizas tenísticas en una trayectoria que se alarga hasta los 32 años, Nadal admitió que no había demasiadas horas para recuperarse. «Hay que descansar, disfrutar, pero tratar de recuperarnos bien para el siguiente partido, contra Djokovic, y no hay mucho tiempo», admitió a las cámaras de la televisión de Wimbledon nada más terminar el partido.

Una vez duchado, en la sala de prensa, el español mostró su alegría por el pase, y también señaló algunas de las claves necesarias para recobrar las energías físicas y mentales después de un desgaste descomunal que «solo» tuvo el premio de la semifinal. «Acabo de pasar por un baño de agua helada, y… bueno, no hay muchas cosas que hacer: descansar bien, dormir lo que es necesario, mantener buenas posturas. Buena alimentación y rehidratarme bien», comentó.

«Empezamos a recuperar líquidos, comer bien, y todo lo que se hace normalmente después del partido, con el típico baño de agua fría. Cenar bien y una vez acabado todo esto, mucho trabajo con Rafa Maymó (fisio de Nadal), que es algo fundamental. Ha dormido bien, y por la mañana se ha activado poco a poco, sin prisa. Luego ha hecho unos ejercicios en el entrenamiento, poco a poco con mayor intensidad, y después de comer, a trabajar mucho de nuevo con Maymó», aseguró el médico Ángel Ruiz Cotorro.

Y en la pista: «Un entrenamiento suave, pero sin que el cuerpo se quede duro, hay que seguir dándole movilidad». «Sí, suave, si él quiere», sonreía su entrenador en Wimbledon, Francis Roig. «Después del baño de agua fría que nos recomendó el médico que le iría bien, llegó a casa, hizo la cena, se comió su pescadito y su ensaladita. Después estuvo relajado y tranquilo hablando con la familia y ha dormido bien. Se ha levantado cansado, claro, pero luego ha estado una hora en pista, con un entrenamiento suave y está recuperado para enfrentarse a Djokovic», sentenció Roig.