Ferrer y Feliciano López, en el Mutua Madrid Open
Ferrer y Feliciano López, en el Mutua Madrid Open - EFE
Mutua Madrid Open

Ferrer: «Me gustaría acabar contra Federer»

El alicantino se despide definitivamente en el Mutua Madrid Open y le gustaría que su último partido fuera contra el suizo, al que nunca ha ganado

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La interminable despedida de David Ferrer se consuma, ya sí que sí, en el Mutua Madrid Open, destino final de este viaje que se resume en muchísimos años de alegrías y entrega. El martes está previsto que debute en el Masters 1.000 español y su objetivo es ir más allá, todavía abierta la despedida. «Cuanto más tarde, mejor», bromea en su atención a los medios en la Caja Mágica.

Ferrer lleva semanas repitiendo casi las mismas palabras, aunque es verdad que suenan diferente en este recinto. Cuelga la raqueta en Madrid, ante su gente, y él mismo explica por qué ha escogido este adiós. «Lo elegí porque es un Masters 1.000, vienen los mejores. Tengo la oportunidad de finalizar mi carrera con las personas que me han seguido desde gente y podrán venir a verme. Y porque es en casa, juego en España, y porque Feliciano López es el director del torneo y me hacía ilusión, y porque quiero acabar de la mejor manera posible. Aquí la gente disfruta del tenis y acabar en esta pista central es el colofón a mi carrera tenística».

Puestos a imaginar y a pedir, Ferrer tiene claro cómo le gustaría que fuera su último partido y pide rival. «Roger Federer no estaría mal. Nunca le he conseguido ganar. Poder acabar con uno de los mejores de la historia será espectacular. Pero están los mejores, acabe con quien acabe va a ser muy bonito y especial para mí. O que sea un español, o Rafa, eso también estaría bien».

Vestido para la ocasión con americana y corbata, Ferrer responde a todo en la sala de prensa de la Caja Mágica bajo la atenta mirada de su amigo Feliciano López, ahora director del Mutua Madrid Open. Le piden desde hace tiempo que repase su carrera, y Ferrer lo hace encantado. «No sé qué he sido para el tenis. He sido un jugador muy regular. Me faltó conseguir algo grande como un Grand Slam, pero he aportado mi granito de arena al tenis español. Las Copas Davis han sido muy emotivas, he vivido momentos muy bonitos con mis compañeros». En su historial florecen 27 títulos de la ATP, entre ellos el Masters 1.000 de París-Bercy.

Es pues, un ejemplo, encantado porque el botín que se lleva del tenis es incalculable. «Me siento muy feliz, y ha sido una sorpresa el reconocimiento que he tenido. Jamás me hubiera esperado tanto cariño, ha sido lo mejor de mi retirada. Me han valorado como persona y es con lo que me quedo. Me alegro mucho de haber vivido esto. El mundo del tenis es mi segunda familia. Me voy con grandes amigos, muy buenos compañeros, y no es fácil en un deporte con tanta rivalidad».

No hay vuelta atrás, por mucho que se le insista, y lo dice convencido. «El año pasado lo decidí y me alegro de haberlo hecho así. Ha sido transitorio, lo he llevado muy bien. Me siento feliz de acabar de esta manera. Y me siento bien. Me reafirmo en mi decisión, tengo una vida más pausada y me gusta. Tengo ilusiones por hacer otras cosas y ahora solo quiero disfrutar de este momento».

Mañana, ya se verá. Proyectos, sueños, ilusiones. Habrá tenis, pero no sabe mucho más. «Seguro que seguiré vinculado al mundo del tenis, me encanta, pero necesito ese descanso, estar con mi familia. Este año es necesario para mí. También tengo algunos torneos del Senior Tour, pero no tengo un proyecto de futuro. Mi proyecto ahora es mi familia, mi mujer y mi bebé».

Su adiós es el primero de esta generación dorada que, irremediablemente, vive sus últimos días. Feliciano López también está cerca de la jubilación, Tommy Robredo apura los últimos días, Nicolás Almagro lo dejó recientemente, Fernando Verdasco suma años como todos y hasta Rafa Nadal, con casi 33 años, apunta a la despedida en un tiempo prudencial. ¿Qué será, pues, del tenis español? «Cuando estaban Albert Costa, Moyá, Corretja, Ferrero... Se acababa esa generación y había dudas, pero seguimos la misma estela. Y tuvimos a Nadal, que ya te digo que no existirá nadie como él. Los otros competimos igual y a veces mejor que los de antes. Pero hay muy buena base en el tenis español y vendrán otros, podemos estar muy tranquilos. El problema es si comparamos con Nadal, entonces es cuando nos equivocamos porque lo suyo no lo ha conseguido nadie. A Rafa hay que disfrutarlo y valorarlo, no pensar mucho más allá. Luego vendrán otros jugadores».