Llegada del Zurich Maratón de Sevilla, en la que el keniano Erikus Titus pulverizó el récord masculino tras parar el crono en dos horas en 2017 - Juan José Úbeda

Zurich maratón de SevillaUn circuito remodelado que busca nuevos héroes

Batir las plusmarcas en las categorías élite masculina y femenina redondearía la jornada

SevillaActualizado:

Coincidiendo con el vigésimo aniversario del Mundial de Atletismo celebrado en el Estadio de la Cartuja en 1999, el Zurich Maratón de Sevilla (8.30) experimenta en su trigésima quinta edición el cambio más sustancial de los últimos años con el traslado de la salida y la meta al mismo punto, en este caso al Paseo de las Delicias, a la altura de la Glorieta de Buenos Aires.

Se prescinde, por obligación, de la meta en el estadio. Esa imagen icónica se pierde, pero se gana en comodidad para todos los atletas y mayor animación en la recta final. Cambia la fisonomía de la carrera porque, por ejemplo, la Avenida de la Constitución se correrá en el sentido inverso (buscando la calle San Fernando) y la media maratón (kilómetro 21) quedará emplazada en el entorno de la estación de Santa Justa. El rediseño del circuito, más plano incluso que el anterior y también más rápido al eliminarse diez curvas (ahora son 33), debe favorecer la presencia de más público en los últimos kilómetros y, también, mejorar las marcas de los corredores.

El año pasado se batió la plusmarca en categoría femenina, que la marroquí Kaoutar Boulaid situó en 2.25.35, mientras que el mejor registro de todos los tiempos en hombres pertenece aún, desde 2017, al eritreo Titus Ekiru, quien lo fijó en 2.07.43.

Por segundo año consecutivo distinguido con la prestigiosa Etiqueta Oro (Gold Label) de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), el Maratón busca nuevos récords. Ya los tiene en volumen de participación de mujeres (1.700) y atletas extranjeros (3.400), pero también los quiere en el crono, cuando se cruce la meta. Y para ello contará con una extensa nómina de atletas africanos, grandes dominadores del maratón aunque corredores españoles como Javier Castillejo y Jesús España hayan estado recientemente en el podio.

En hombres, la mejor marca la ostenta el keniata Samuel Kiplimo Kosgei (2.06.53 en Dubai en 2016), integrante del centro de alto rendimiento de Kabsabat, en Kenia. El año pasado corrió en 2.09.07 en Corea. Asefa Bedada, etíope del 92, logró en Hamburgo un 2.07.10 mientras que Johanes Ghebregergis y Jonah Kipkemoi (ganador en Barcelona en 2017) son también dos atletas con la categoría Oro por parte de la IAAF que han bajado de la frontera de las dos horas y nueve minutos. Ese hito también lo ha logrado el etíope Ayana (nacido en 1996). Bekele (2.09.41), Bizuneh y Bejiga (ambos con marcas de 2.10 en 2017), así como Negusee (2.09.44 en 2018) son otros nombres a tener en cuenta. Los keniatas Stephen Kiplimo y Kiplagat (2.11.45, pero pretende correr en 2.08) también se apuntan a la lista de candidatos, donde podría colarse el eritreo Amloson, quien siendo debutante en la distancia ha corrido la media maratón por debajo de la hora (59.39). Ojo con él. El mejor europeo será el francés Hassan Chaddi (2.10.20) y el representante español con mayores opciones, Jaume Leiva.

En categoría femenina, salvo sorpresa, causará baja de última hora la ganadora de la pasada edición, Boulaid, lo que abre aún más el abanico de candidatas. Entre ellas hay que citar a Gutene Shome Imana (hizo 2.23.32 en 2015), Hiwot Gebrekidan (2.25.45), Tizita Terecha (2.28), Abeba Tekulu (ganó en noviembre en Oporto) o Aynalem Teferi (2.28). También será interesante ver qué hacen la sueca Fougberg y la holandesa Jip Vastenburg, debutantes en la distancia al igual que la triatleta sevillana María Pujol.