Imagen de archivo del delantero portugués Cristiano Ronaldo - EFE | Vídeo: Cristiano Ronaldo deja el Real Madrid ATLAS
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Las siete causas del divorcio entre el Real Madrid y Cristiano Ronaldo

El litigio con Hacienda, las peticiones de dinero y las formas rompieron la relación

MadridActualizado:

Cristiano Ronaldo pidió más dinero al Real Madrid desde el momento que en el PSG fichó a Neymar y rompió el mercado del fútbol mundial, un seísmo que supuso que el Barça aprobara una renovación a Messi con unas ganancias de 46 millones anuales. Ronaldo había renovado en 2016 por 21 millones netos, una cantidad parecida a la que el argentino cobraba entonces. Las formas del madeirense para solicitar el aumento de sueldo no gustaron en el Madrid y se abrió una brecha que ha sido imposible de solucionar. Esas maneras nunca gustaron en el club, que estaba en todo su derecho a no darle más salario. Estas son las siete razones de un divorcio histórico.

1. Hacienda. El litigio de Cristiano con Hacienda fue el principal problema que caldeó el deseo del portugués de dejar el fútbol español. El jugador se considera una estrella mundial y quería que el Real Madrid le solucionara el problema incluso con influencias políticas al más alto nivel. El club le dejó bien claro que su caso estaba en manos de la Justicia y no valían influencias ni nada. La institución le ayudó con la elección de abogados expertos, que ahora han conseguido un acuerdo con la Administración. Esta situación generó un distanciamiento. El Real Madrid fue tajante al manifestar que paga todos los impuestos de todos sus futbolistas, que Cristiano le costó 42 millones anuales hasta el mes de junio y que los asuntos fiscales eran cuestión de los jugadores.

2. Filtraciones. La tensión constante por las peticiones de aumento de salario acabaron por provocar un antagonismo absoluto. La polémica generada el año pasado en la concentración de la selección lusa, con Pepe como filtrador de su enojo, ha finalizado en esta rotura de relaciones. Pedía el mismo dinero que percibían Neymar y Messi y lo expuso por todos los sitios sin declaraciones propias, sino con periodistas cercanos a sus intereses y los de Mendes. Eso molestó mucho al Real Madrid.

3. Desaires. Los feos gestos demostrados en los últimos tiempos por Ronaldo en actos públicos. Las cámaras le seguían como un marcaje de un defensa, el portugués lo sabía y sus reacciones evidenciaban no solo un menosprecio sino una falta de respeto al club que le pagaba.

La decepción de la afición

4. Kiev. Su actitud «inadmisible en Kiev», al romper el ambiente triunfal de la tercera Champions consecutiva con sus palabras que anunciaban el deseo de marcharse. El club nunca se lo perdonaría y él lo sabía. Tenía que irse.

5. Celos. Los celos de Ronaldo con el posible fichaje de Neymar. No le molestaba tanto la opción de su contratación como las noticias diarias del intento de esa adquisición, mientras él pedía más dinero y aún no se lo daban. Exigía ser siempre el número uno ante el club y no le gustaba el protagonismo del brasileño.

6. Los silbidos. La respuesta de muchos aficionados tras la crisis generada en Kiev. Cristiano observó que muchos madridistas aprobaban su traspaso, por muy grande que fuera en el césped, dado su comportamiento individualista y ajeno al plantel. El goleador escuchaba que también se marchó Di Stéfano y la entidad ha continuado siendo un ejemplo. El ambiente estaba roto. Ya no le salvarían desde las gradas por su anterior eficacia. Le silbarían cuando fallara.

7. Cambio de aires. Su decadencia lógica de la edad llegará en uno o dos años, aunque el futbolista intentará mantenerse al máximo nivel lo máximo posible, y Cristiano sabe que sería duro sufrir ese retroceso físico en el club donde ha sido la estrella. Era mejor marcharse a otro equipo con ilusiones nuevas. El Real Madrid le firmó la ficha de 30 millones netos desde el 1 de julio y eso no ha detenido esa sensación. La esperanza creada en los aficionados juventinos suscita el cambio necesario para Ronaldo.