Fútbol

El Real Madrid no se siente culpable

El club blanco considera que ha actuado de manera honesta y ve con sorpresa el despido de Lopetegui y las palabras de Rubiales

MadridActualizado:

A las 16.55 horas del pasado martes, cuando el Real Madrid anunció en su cuenta oficial de Twitter que Julen Lopetegui sería su nuevo entrenador para las próximas tres temporadas, ni entidad ni técnico imaginaron por un solo segundo que ambos unirían ya sus caminos hoy jueves, día en el que se le quiere presentar en el Palco de Honor del Santiago Bernabéu. Lopetegui, tras ser despedido ayer de la selección, ya está en Madrid, tras volar desde Krasnodar a Moscú y, a continuación, desde la capital rusa hacia la española, a la que tenía previsto llegar ya de madrugada. Lo hizo triste, pero convencido de que su modo de actuar fue honesto en todo momento, como le sucede al Real Madrid, perplejo ante una riada de criticas que no entienden ni tampoco comparten.

El club blanco, sin entrenador desde hace dos semanas, cuando Zidane se marchó de manera imprevista, ha estado catorce días sondeando el mercado, y Lopetegui no fue el único seleccionador mundialista al que tanteó. Lo ven como algo normal. En todos los veranos que se celebra una Copa del Mundo es habitual negociar con futbolistas y entrenadores que participan en dicho evento, por lo que no entienden el revuelo montando con la contratación de Lopetegui ni, por supuesto, el precipitado adiós del vasco a la selección española. Fue una absoluta sorpresa para el Real Madrid que la Federación tomara ayer esta drástica decisión, así como las amargas quejas de Luis Rubiales: «Si alguien quiere entablar una relación con un trabajador de la Federación tiene que hablar con el trabajador pero también con la Federación. La selección es lo más importante que tenemos, y un Mundial es la cita máxima», explicó el presidente del máximo organismo del fútbol español.

Críticas fuera de lugar

En la entidad blanca no hay sentimiento de culpabilidad por lo ocurrido. La Federación estaba al corriente de las negociaciones del Real Madrid con Lopetegui, iniciadas el pasado viernes y rematadas este pasado martes, siempre a través de Carlos Bucero, el agente del técnico vasco, una vez que la predisposición de Julen fue positiva desde el primer contacto. Además, las buenas relaciones entre la nueva Federación y el Madrid ejercían de aliado para que todas las partes se entendieran sin daño alguno. El único requisito que le pidió Lopetegui a su representante fue cerrar el tema antes del inicio del Mundial, con el objetivo de poner todo el foco en el campeonato. Ya habría tiempo, a partir del lunes 16 de julio, de planificar su proyecto en el Real Madrid, como el propio club blanco recalcó en el comunicado en el que anunciaba el fichaje de Lopetegui.

Es verdad que en la entidad merengue eran conscientes que este anuncio generaría opiniones críticas, pero nunca del nivel y de la cantidad de las últimas 48 horas, la gran mayoría fuera de lugar, según la versión del club blanco, que daba por buenos los dos millones de euros que debía abonar a la Federación para romper su contrato con la selección y dirigir al Madrid las próximas tres temporadas.

Una cantidad que ya no tendrá que pagar la entidad de Concha Espina. La dramática ruptura de ayer entre Lopetegui y la Federación deja a Julen como un técnico libre. De hecho, debe ser ahora la propia Federación la que abone esos dos millones de euros al entrenador vasco, por la rescisión de contrato, aunque Rubiales no quiso entrar ayer a valorar este aspecto, que deja de momento en un lugar secundario: «Este tema lo están tratando los abogados de la Federación. Hay cuestiones en la que trabajamos muy duro con el dinero y hay otras que están por encima del dinero. Económicamente no son las mas acertadas, pero en valores sí».