Real Madrid

Isco recupera su sitio en el Real Madrid

Solari le sacó en el descanso, por la lesión de Bale, como primer recambio, tras dos meses de ostracismo en la Liga

Tomás González-Martín
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Francisco Alarcón volvió a ser importante en el Real Madrid. Tras dos meses de ostracismo, relegado a los minutos finales o a los partidos de relevancia secundaria, el malacitano recuperó su rol en el campeón del mundo y de Europa.

El entrenador ha dialogado con el malacitano para saldar un situación que no podìa continuar en el tiempo y el jugador vuelve a ser importante en el Real Madrid

Se notó que Solari ha dialogado con el futbolista en estos primeros días del nuevo año. Es cierto que el andaluz demostró falta de actitud en varios encuentros y que su indisciplina en Éibar, al no dar la mano al entrenador y discutir con su ayudante, provocó un distanciamiento que el club y el responsable de la plantilla debían atajar cuanto antes. Lo han hecho.

El malagueño sustituyó en el descanso a Bale, quien solicitó el cambio a los cuarenta minutos del duelo por un nuevo problema en el sóleo, el talón de Aquiles eterno del galés. El número once continuó en el césped hasta el intermedio. Se probó. Pisó el campo con fuerza y no se sintió bien. Se tocaba la pierna. Sufría otra dolencia en sus gemelos.

Su baja devolvió al conjunto blanco el sistema 4-4-2, con Isco, que se hizo clásico en las perennes lesiones del británico. El centrocampista español salió para controlar el balón en poder de un Real Madrid que se echó atrás para defender el 1-2 y jugar al contragolpe. Isco se situó por la izquierda, y el acoso del Villarreal le obligó a realizar un trabajo defensivo constante, pues los amarillos buscaban la debilidad de Marcelo. Al número veintidós le tocó un partido de mucho sacrificio y poco espacio para el lucimiento.

Isco acusó inicialmente la falta de ritmo lógica en un jugador que no suele competir noventa minutos con asiduidad, pero pronto se asentó en el césped y demostró su toque y su calidad. Enlazó en paredes con Modric, Kroos y Benzema para sujetar la pelota en poder de su equipo. El esférico, no obstante, le duraba poco a los blancos.

Defendió más que atacó

Solari vislumbró el problema y sentó a Modric para inyectar mayor energía con Fede Valverde. El uruguayo aportó fuelle, lucha y seriedad destructiva. Permitió a Isco subir más en ataque y sacar sus esencias. Un taconazo a Marcelo y una combinación con Benzema provocaron muchos aplausos de un graderío con muchos madridistas más o menos encubiertos.

El Real Madrid sufría y tanto Isco como Fede Valverde se vieron demasiado tiempo más cerca de su área que de la contraria, una realidad que no casaba con el talento creativo de ambos. Tuvieron que ponerse el mono de trabajo y lo hicieron. Isco volvió, pero el Real Madrid, conformista, pagó caro su aburguesamientocon el segundo gol de Cazorla. El empate le deja a siete puntos del Barcelona.