Real Madrid-ValenciaIsco estará en el banquillo

El andaluz, suplente. Odriozola, el descartado. Juegan: Courtois; Carvajal, Ramos, Varane, Marcelo; Modric, Llorente, Ceballos; Lucas, Bale y Benzema.

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Isco es suplente para el partido de esta noche. Era el morbo del partido del Bernabéu. Descartado por Santiago Solari en Roma, castigado por su desconsideración con el entrenador al no saludarle en Éibar después de la debacle de todos los jugadores madridistas, el malacitano fue convocado hoy por el técnico para el partido frente al Valencia. Solari mantendrá esta noche el esquema que ganó a la Roma con este once: Courtois; Carvajal, Ramos, Varane, Reguilón; Modric, Llorente, Ceballos; Lucas, Bale y Benzema.

El argentino descartó a Odriozola y Kiko Casilla. Solari anhela que su equipo ataque desde esta tarde la Liga con el afán competitivo de la Champions y hoy vive un examen final frente al Valencia, el equipo que menos goles ha recibido, nueve. El entrenador del Real Madrid busca la razón por la que sus hombres rinden al máximo en la competición internacional y no demuestran ese nivel en el campeonato español. Solo encuentra el argumento de la urgencia. Sus pupilos saben que no pueden fallar en la Champions y esa verdad les azuza mentalmente para sacar lo mejor de sí mismos, mientras en el torneo doméstico pervive en su cabeza que siempre quedarán opciones. El responsable de la plantilla responde a ese pensamiento con el mensaje de disputar la Liga con similar vocación, porque las opciones se acaban y no se puede vivir siempre a remolque de los fallos de los rivales.

El jugador andaluz quiere volver a la normalidad y ganarse minutos

Isco no debe continuar a remolque. Ha sido reintegrado hoy a la convocatoria y al banquillo tras el castigo disciplinario del técnico, quien le descartó en Roma. El futbolista mostró ayer su sonrisa en el entrenamiento. En el partidillo que el técnico organizó se dirimía la victoria por un gol de oro y el malagueño animó a su grupo: «¡Quien marque gana, vamos!». Dio el pase que Luka Modric convirtió en el gol decisivo. El croata se subió sobre él y celebraron el triunfo como si fuera la final de Kiev.

Defender todos

El responsable del conjunto blanco exige máxima entrega a sus futbolistas en un momento delicado, con 20 puntos sumados de los 39 posibles (en la Liga 2001-02 llevaban 19 puntos, fueron terceros y ganaron la Champions) y un balance de goles discreto, 20 a favor y 19 en contra, que demuestra la debilidad del sistema defensivo, que no de la retaguardia. Ha potenciado el trabajo de la presión en bloque, un problema que persiste. En Éibar no ayudaron en la destrucción ni los medios ni los delanteros, con la excepción de Ceballos, que peleó en solitario. El golpe de Ipurúa no se puede repetir y Solari pide a su equipo que aborde al Valencia como si fuera la Copa de Europa, porque no pueden fallar más.