Marcos Ramírez, celebrando el triunfo en Montmeló
Marcos Ramírez, celebrando el triunfo en Montmeló - EFE

Marcos Ramírez: «He luchado mucho para llegar y esto es sólo el comienzo»

Su victoria en Montmeló lo convierte en el primer piloto andaluz en ganar una prueba del Mundial

SEVILLAActualizado:

«Dreams come true». Es la frase que puede leerse en el perfil oficial de Twitter de Marcos Ramírez, el piloto de 21 años de Conil de la Frontera que el pasado domingo se convirtió en un pionero de las dos ruedas al erigirse en el primer andaluz en adjudicarse una prueba del Mundial de velocidad. Sí, efectivamente, los sueños se hacen realidad. Fue en casa, en el Circuito de Montmeló, donde se impuso en la línea de meta después de una carrera muy accidentada, «de mucha lucha y muchos toques», como él mismo describe en declaraciones a ABC de Sevilla. Acabaron la carrera sólo 19 de los 31 pilotos de la parrilla, lo que da idea de la dureza de la prueba. Fue una carrera de resistencia y Ramírez resultó el mejor. Sentía que se encontraba ante su gran oportunidad y no la dejó escapar. «Todavía no me lo creo. Durante todo el fin de semana me encontré bastante bien y estuve delante toda la carrera. Me veía fuerte», dice.

La Moto3, categoría en la que compite por tercera temporada consecutiva, es así, tan imprevisible como emocionante, una lucha sin cuartel ni favoritos. Puede ganar cualquiera. Y no, no es un tópico. Lo dicen las estadísticas, concluyentes: en Barcelona se disputaba la séptima prueba del Mundial y de allí salió el séptimo ganador de la temporada. Nadie ha repetido. Es más, las últimas doce pruebas se han saldado con doce campeones distintos. «Es la más competida y también la más abierta. Hay tantos pilotos que todos quieren ganar y es muy complicado», considera el gaditano cuando se le pregunta sobre la competitividad de Moto3. Ramírez superó en la recta de meta a Arón Canet, el líder de la clasificación, y al italiano Celestino Vietti, adjudicándose así 25 puntos con los que se desquita del amargo sabor de boca de las tres últimas carreras y se alza hasta el octavo puesto de la general (49 puntos).

Queda mucho Mundial y del tercer clasificado le separan 26 puntos. «Estamos octavos y no más adelante porque, antes de esta carrera, había sumado tres ceros consecutivos. Quiero pensar en el Campeonato, en intentar ganar carreras como la del domingo y al final del año ya se verá», afirma el conileño, al que jamás le ha faltado ambición ni espíritu de sacrificio y lucha. Lleva subido en una moto toda la vida, «desde los dos años», cuando su padre, «un aficionado a las motos que hacía motocross», le inculcó esta pasión que acaba convirtiéndose en un bendito veneno. Pese a su juventud ha pasado por muchas categorías y probado «todo tipo de motos». Es decir, que no ha sido un camino fácil. «He tenido que luchar mucho hasta llegar hasta aquí, más de lo normal, pero bueno, ya he llegado y esto es sólo el comienzo», asegura Ramírez, que hasta la victoria en Cataluña sumaba un total de cuatro podios, siempre terceros puestos en el Mundial. Las dos anteriores campañas corrió en una KTM y ahora lo hace en una Honda de un equipo que conoce bien, el Leopard Racing. «Estoy muy contento con la moto. Es el primer año que corro con Honda y desde el primer momento me he sentido muy cómodo con ella. No tiene nada que ver una moto con la otra, pero es verdad que al final todo depende del estilo de pilotaje y de muchos otros factores», explica el joven gaditano, que comparte equipo con el italiano Lorenzo Dalla Porta, segundo de la general. Que sea el primer andaluz en subirse al primer escalón del podio en el Mundial le produce, claro, una gran satisfacción. «Para mí es un orgullo y espero que esto le abra la puerta a otros pilotos andaluces».