CÁDIZ

Carranza, a los pies de Coello

Hoy se celebra el Cádiz Fight Night 2 en el ‘Templo Cadista’, una cita en la que Daren Rolland será el rival que luchará por el trono en el peso pluma del WBC

CÁDIZActualizado:

El ‘Día D’ ya ha llegado. Será hoy cuando dos gaditanos puedan cumplir un sueño: el de proclamarse campeones mundiales en el Estadio Ramón de Carranza. En Cádiz, el hogar de ambos.

Será una jornada especial para Carlos Coello y Desirée Rovira, los grandes protagonistas en el ‘Cádiz Fight Night 2: El templo cadista’. Él porque buscará su cuarto título de campeón en el peso pluma del WBC. Lo hará algunos meses después de haber saboreado las mieles de la victoria en la gaditana sala Momart Theatre frente a Pak Yu Leung. Ella porque buscará el Campeonato Internacional WBC en su categoría. Y lo harán con el ring instalado sobre el césped del coliseo cadista, junto al mítico Fondo Sur.

Para ello, Carlos Coello tendrá como adversario al francés Daren Rolland, mientras que la italiana Elisabetta Solinas será la rival de Desirée Rovira.

Ellos, al igual que el resto de los competidores (entre los que también se encuentran el chiclanero Sandro Martín y los amateur gaditanos Patri Coello y Manuel Púa, que como Carlos Coello y Desirée Rovira compiten por el Chok Muay Cádiz), superaron ayer el pesaje en el chiringuito Potito Beach.

Una cita única para Desirée Rovira

«Para mí, como gaditano y como cadista, poder disfrutar un título en el Estadio Ramón de Carranza es increíble. Imaginad las sensaciones que me corren por el cuerpo ahora mismo», señaló Carlos Coello durante el pesaje. Y apuntó: «Como siempre, no prometo la victoria, pero he entrenado muchísimo y estoy preparado para todo lo que venga, tanto física como psicológicamente. Mañana –por hoy– se verá que ocurre, pero creo que tenemos que disfrutar todos del camino que nos ha llevado hasta aquí, disfrutar de este evento histórico».

Mientras, Desirée Rovira avanzó: «Soy de Cádiz y voy a intentar dar lo mejor de mí. No voy a descansar hasta el último round, hasta que suene la campana».