Fernando Hierro, en el entrenamiento del domingo en Kaliningrado - AFP / Vídeo: Vea la exhibición de Isco al fútbol-tenis
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Mundial Rusia 2018Goles para un camino más fácil

España quiere ser líder de grupo y viajar por una parte del cuadro en la que evitaría a varias potencias. Ganar por más tantos que Portugal le asegura ser primera

Horario y dónde ver España - Marruecos

Mundial Rusia 2018: España - Marruecos en directo

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Tan loco se ha vuelto este Mundial, tan imprevisible en sus primeras fechas, que ya se activan las calculadoras pensando en lo que hay y en lo que puede haber. Estos torneos rara vez son como parecen y los cruces dibujan caminos del todo inesperados, con muchas favoritas ahora reclamando aire y algo más para meterse como sea en octavos, que no está la cosa como para pensar en más allá. En ese sentido, España está en una situación relativamente privilegiada ya que depende de sí misma para terminar primera del Grupo B, un hecho consumado siempre que gane hoy a Marruecos y termine con una diferencia de goles mayor a la de Portugal (se la juega ante Irán, que todavía tiene opciones de clasificarse). Y eso significaría, al menos a priori, ir por la parte contraria del cuadro de Brasil, Alemania, Francia, Bélgica y Argentina, si es que todas compran su billete, que también está por ver.

Hay muchas variantes que merecen ser explicadas, pues incluso perdiendo puede estar la selección en los octavos. Pero por partes, y para hacerlo de la manera más didáctica, la situación es la siguiente: como se ha dicho, si gana estará dentro sí o sí, pendiente del Portugal-Irán para ver si accede como primera o como segunda. Si los lusos vencen, dependerá de los goles, y si también empatan en ese apartado se buscaría en las tarjetas. El menos amonestado tendría premio. Si España suma tres puntos y la que triunfa es Irán, el equipo de Hierro sería líder y los persas dejarían fuera a Portugal.

Luego están las probabilidades en caso de empate. Un punto también garantiza estar en los cruces, pero ya obliga a estar pendiente del otro combate y sacar la calculadora. Si ganase Portugal, la campeona de Europa iría como primera. Si empatasen, volvería a depender todo de los goles (el que tenga más a favor saldría beneficiado). Y si sorprende Irán, los chicos de Queiroz serían los primeros del Grupo B. Por poder, puede ser.

Como también el que España supere la barrera hasta perdiendo. Quedaría en manos de Portugal y una victoria de los lusos le bastaría para clasificarse pese al tropiezo. Si empatan, Irán tendría cuatro puntos, los mismos que la selección, y se vuelve a depender de los tantos. Y si venciera Irán por más diferencia que la hipotética derrota de España ante Marruecos, entonces quedaría eliminada Portugal. Cuentos para no dormir que se resuelven de una manera muy fácil: ganando, y ya.

Con esas llegó ayer el equipo a Kaliningrado, una ciudad portuaria bañada por el Báltico, capital en su momento de Prusia Oriental y con una historia apasionante. Es un enclave estratégico que tiene un aspecto mucho más europeo que las otras ciudades sedes de este Mundial y aquí no hace el calorazo de Krasnodar, de hecho hace algo de fresco y se necesita chaqueta para andar por sus calles.

A Hierro no le altera ese cambio drástico, como tampoco el hecho de no poder entrenarse ayer en el estadio en el que se va a jugar –«está estupendo, en perfecto estado»–, y trata de que cale el mensaje, ajeno a cualquier cálculo retorcido pensando en el más allá. «Nosotros vamos a intentar ganar. Bastante tenemos con lo nuestro. Matemáticamente no estamos clasificados, así que hay que darle la importancia que merece el partido. No se puede elegir un sitio u otro para ser campeón del mundo, hay que superar a los más importantes, así que, lo dicho, a ganar y a ser primeros de grupo», reclamó.

Posibles cambios

La selección está acostumbrada a pelear en la última jornada de la fase de grupos de los Mundiales por la clasificación y ha vivido una situación similar en doce de sus catorce participaciones anteriores, de las que salió líder en cinco, segunda en tres y eliminada en otras cuatro. Sirven de poco las estadísticas, es cierto, y nadie se fía de Marruecos pese a estar ya descartada.

Con todo, Hierro echa un vistazo a los dos encuentros anteriores y entiende que Sergio Busquets, que encima está apercibido, necesita un apoyo en el centro del campo, así que es más que probable que Koke vuelva al once inicial y aporte el equilibrio que el faltó al equipo en el tramo final del entuerto con Irán. No se espera que se mueva David de Gea, la defensa es incuestionable y los focos se centran en Andrés Iniesta y en David Silva, los más discretos hasta la fecha. El primero de ellos es casi intocable aunque no esté para mucho más de una hora (ha terminado únicamente cinco partidos de toda la temporada), mientras que el canario necesita activarse ya. Hoy podría tener descanso y asoma para suplirle Asensio, un futbolista diferente y con un disparo desde lejos interesante, que es algo de lo que carece España.