Fútbol

La vida de fútbol, porno y póquer de «Perro loco Gravesen»

El excéntrico futbolista danés publica su autobigorafía en la que detalla con pelos y señales su loca manera de vivir

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Su año y medio como futbolista del Real Madrid en la era de los galácticos ya dejó claro que no era un futbolista ni una persona normal y así ha quedado constatado con su biografía «Mad Dog Gravesen (Perro Loco Gravesen)», que saldrá a la calle en los próximos días y que el tabloide «Daily Mail» se ha encargado de adelantar detallando alguno de los más peculiares capítulos de la vida de Gravesen

Ganar 80 millones y perder 54 en el póquer

Gravesen dejó el fútbol, invirtió en Bolsa, le salió bien y se fue a Las Vegas a vivir la vida padre. En la ciudad de Nevada tiene una mansión de 6 millones de euros en una zona en la que también viven Steffi Graff, Nicholas Cage o André Agassi. Su coche es un Mercedes MLS McLaren valorado en medio millón y y se estima que su fortuna es de 120 millones de euros. ¿Cómo lo consiguió? Jugando al póquer, donde según varios testimonios ha llegado a ganar 80 millones en una noche y ha llegado a perder 54 en otra.

Una actriz porno como novia

Curioso que una persona que no tuvo el valor de pedirle el teléfono a la que fue su primera novia, luego acabara saliendo con la actriz porno Kira Eggers, que declinó ser entrevistada para el libro.

Le rompió un diente a Ronaldo

Gravesen tenía mucho temperamento y bien lo saben los que fueron sus compañeros en el Madrid, como Ronaldo Nazario. Una disputa en un entrenamiento entre ambos acabó con el danés cogiendo de la pechera al brasileño y rompiéndole un diente.

Otra pelea con Rooney, esta con fuegos artificiales

Ambos, como jugadores del Everton, la montaron en la época de David Moyes como entrenador: «Fue en un viejo gimnasio, de aproximadamente 60 yardas de largo. Thomas y Wayne, estaban disparando fuegos artificiales el uno al otro. Tenían grandes cohetes llenos de pólvora, sostenían un extremo y se disparaban el uno al otro», explica el técnico británico.

Vendedor de recambios para coches

Los inicios de la carrera de Gravesen no fueron sencillos. Su tendencia a la noche era incompatible con ser futbolista, así que intentó ponerle remedio de un modo curioso, trabajando como vendedor de recambios para coches: «Necesito saber que el despertador suena por la mañana, sino nunca me levantaré. Cuando no trabajaba solo dormía por la mañana y no podía dormir por la noche. Cambié completamente la noche por el día y me di cuenta que mi juego estaba empeorando y mi condición física también».