Jesé, durante uno de sus partidos con el PSG
Jesé, durante uno de sus partidos con el PSG - Frédéric Dugit
Copa de Francia

La última oportunidad de Jesé en el PSG

Tomas Tuchel podría premiarle con minutos ante el Potivy en Copa por su compromiso por recuperar la mejor forma

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En el verano de 2016, Jesé se enroló en el «megaproyecto» del PSG previo pago de 25 millones. Se despidió entonces del Real Madrid, el club donde había crecido y se había convertido en una de las mayores promesas del fútbol mundial. Sin embargo, una inoportuna lesión le había cortado su progresión y, desde entonces, no había vuelto a recuperar el nivel de antaño.

Por ello, el escaso protagonismo en el final de su etapa como madridista parecía terminarse cuando se decidió a probar suerte en el país vecino. Sin embargo, su rendimiento en el PSG ha estado muy lejos de lo esperado, habiendo jugado únicamente nueve partidos de liga, con solo un gol en su haber.

Ante esta situación, Jesé optó por volver a Las Palmas seis meses después. Regresó a su tierra cedido con el objetivo de recuperar su mejor versión. Como amarillo volvió a sentirse futbolista y sumó dieciséis partidos, con tres goles y una asistencia en su haber. Cuando la temporada terminó, regresó a París, pero antes de que cerrara el mercado de fichajes se fue cedido al Stoke City.

Durante su periplo por la Premier League, de nuevo, estuvo muy lejos del jugador que prometía ser. Una temporada después volvió al PSG, donde no contaba, para intentar hacerse un hueco. Jesé ha vivido desde entonces una difícil situación, más protagonista por sus desaires fuera del campo que por el fútbol, el cual no ha practicado.

El último tren

Esta temporada estaba condenado al ostracismo después de que no consiguiera concretarse su salida a ningún equipo. Pero cuando todo parecía perdido, Jesé puede estar ante su última oportunidad de triunfar en el PSG. Tomas Tuchel no ha pasado por alto los esfuerzos del futbolista por intentar recuperar su mejor forma y podría darle minutos ante el modesto Pontivy en la Copa de Francia.

Jesé ha perdido siete kilos desde que empezó a trabajar con un preparador físico personal. Además, sus ganas por volver a contar para el técnico y su buena relación con el vestuario parecen haber dado sus frutos. La fuerte competencia en el PSG no parece que vaya a ponérselo fácil al español, pero de momento ya cuenta con una posibilidad de hacerse valer. Es el primer paso para volver a ser el jugador que fue.