Un niño, a hombros de su padre en San Mamés
Un niño, a hombros de su padre en San Mamés - Borja Agudo
Fútbol

Los niños también pagan

La entrada es obligatoria para todos los aficionados, desde el primer día de vida, pero no hay regulación en los precios

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El pasado fin de semana, en la última jornada jugada de Segunda división, unos padres denunciaron que tuvieron que pagar una entrada de 25 euros para su hijo, de apenas cinco meses de edad, para ver el Córdoba-Mallorca en el Nuevo Arcángel. No era la primera vez. En 2017, otra pareja tuvo que abonar la correspondiente entrada, de más precio que la suya porque ya no quedaban en la misma zona, para su bebé de dos meses para presenciar un amistoso entre el Getafe y el Atlético de Madrid. Y en 2018, en el Wanda, contra el Levante, se pagaron 50 euros por la entrada de un niño de un año. Era el precio de la zona en la que estaban sus padres. Las quejas pudieron originarse por el precio de la localidad, pero no por la obligatoriedad de comprarla. ¿Todos los menores necesitan su entrada? Sí.

Desde LaLiga informan de que es una cuestión de seguridad, para controlar el aforo y porque cada club necesita tener un seguro civil que cubra a todos los espectadores del recinto, sin excepción. La única manera de establecer ese número exacto es con un título identificativo. «Necesitamos tener a todo el mundo controlado y situado en las gradas. Deben tener su localidad, con asiento asignado, con independencia de la edad», corroboran también a ABC desde el departamento de seguridad del Athletic Club.

Así lo establece el Reglamento de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte (Real Decreto 203/2010) en su artículo 17:«1. Toda persona que pretenda acceder a un recinto deportivo deberá ser portadora de un billete de entrada expedido a título individual, de billete múltiple, de abono o de cualquier otro título que autorice a los interesados a acceder a un espectáculo o a más de uno».

La FIFA también exige este tipo de control exhaustivo a través de directrices de su propio Reglamento de Seguridad en los Estadios. «1. El oficial de seguridad del estadio será el responsable de controlar y archivar toda la documentación sobre la seguridad de los partidos. Deberá documentaren detalle lo siguiente: [...] Las cifras de espectadores en cada partido, si es posible, desglosadas porestadios y categorías de entradas».

Sin normas

Sin embargo, en lo que no hay ni unanimidad ni una norma general es en la imposición de precios. Cada club tiene la libertad para incluir descuentos a menores, como en el Athletic, el Huesca, el Alavés o la Real Sociedad. Opermitir el acceso gratuito con butaca hasta determinada edad como el Espanyol, Eibar o el Levante. Aunque también hay excepciones a la norma, como en Villarreal, Rayo o Leganés, en donde los menores de cinco o tres años, respetivamente, no pueden ocupar butaca.

No obstante, incluso en el caso de que entren sin pagar deben portar un billete en el que se especifique el número de asiento. Con una invitación como en Mendizorroza o, como en Cornellá-El Prat, una identificación del niño con el adulto que lo acompaña y que se realiza en el control de acceso.

Otros clubes prefieren hacer tabla rasa e imponer un mismo precio para todos los espectadores, tengan la edad que tengan:Real Madrid, Atlético de Madrid o Getafe. La mayoría, como el Sevilla, el Valladolid, el Girona, el Rayo o el Barcelona, sí tienen deferencia para con sus socios y abonados más pequeños.