Neymar durante un entrenamiento con el PSG
Neymar durante un entrenamiento con el PSG - EFE
Fútbol

Neymar, un fichaje repleto de trabas

Sus devaneos con la justicia, su lío con Hacienda y los sucesos extradeportivos alejan al brasileño de su regreso al Barça

BarcelonaActualizado:

Los desesperados intentos de Neymar por regresar al Barcelona tienen visos de morir en la orilla ante la infinidad de trabas que van surgiendo para que la costosa operación fructifique. A pesar de la receptividad inicial del Barcelona y la predisposición del PSG a abrirle la puerta, son tantos los problemas enquistados que su fichaje es, en estos momentos, imposible. Primero por cuestiones económicas. El club francés exige una cantidad en torno a los 222 millones que pagaron por el paulista hace dos años y el Barcelona no tiene liquidez después del fichaje de De Jong y de Griezmann (más de 200 millones de euros), que obligó a Bartomeu a pedir un crédito de 35 millones. La única solución sería incluir jugadores que abaratara la operación (Coutinho, Dembélé, Rakitic, Umtiti o Lenglet) pero el PSG no está por labor de aceptar trueques y prefiere un dinero que el club catalán no tiene.

No obstante, los mayores obstáculos son extradeportivos y relativos a la imagen del jugador. Más allá del rechazo que acumula entre la masa social culé por las formas en las que se fue hace dos años y por su extravagante vida personal, rodeado de los Toiss, su asidua presencia en la prensa rosa, en los Tribunales y sus problemas con el Erario Público español y brasileño le convierten en un incómodo compañero de viaje.

Una de las justificaciones para acometer un fichaje de su envergadura es el rendimiento económico que le puede extraer por su tirón mediático y de merchandising, ya que el caché del club asciende y las ventas se disparan. No obstante, su reciente acusación de presunta violación ha sido un golpe a la línea de flotación de su imagen, que ha provocado incluso que muchas de las marcas que le pagan estén planteándose dejar de patrocinarle. Y en este sentido, el club en el que esté también se resentirá. Eso sin tener en cuenta que deberá afrontar un juicio que seguramente le afectará deportivamente, más allá del fallo que el magistrado determine.

A ello se le suma los crecientes problemas con Hacienda. La agencia Tributaria brasileña le ha bloqueado 36 propiedades por un presunto fraude fiscal en el que se le reclaman 69 millones de dólares brasileños (15,78 millones de euros). La irregularidad la habría cometido con los 40 millones que recibió del Barcelona cuando militaba en el Santos y que tributó como impuestos de sociedades cuando en realidad lo debería haber hecho como impuestos a título individual.

Hacienda y Tribunales

El Erario público español también le reclama 35 millones de euros al observar irregularidades en sus declaraciones anuales cuando jugaba en la Liga. Por este motivo, si regresara al Barcelona, su nómina e ingresos quedarían embargados a la espera de que se solventara el expediente. Éste sería uno de los mayores escollos para que regresara al Barcelona, que también tiene cuestiones legales por resolver con el delantero. Ambos tienen dos demandas cruzadas a raíz de su prima de renovación (40 millones de euros), que firmó en 2016. El brasileño, que cobró 14 millones, reclama el segundo pago de 26 millones más el 10 por ciento de intereses, mientras que el club azulgrana no solo tiene congelada esa cantidad, sino que además le exige 75 millones de euros por incumplimiento de contrato. Para acabar de aderezar el guiso, queda pendiente el caso Neymar 2, incoado por el grupo DIS, que acusa al futbolista de corrupción y estafa tras su fichaje por el Barça y solicita dos años de prisión y 10 millones de multa.