Piqué se lamenta durante un partido ante el Valencia
Piqué se lamenta durante un partido ante el Valencia - EFE

Final Copa del ReyLa ansiedad del Barcelona contra la ilusión del Valencia

El barcelona, deprimido después del fracaso europeo, busca consuelo con el doblete ante un Valencia pletórico que lleva once años sin ganar un título

BarcelonaActualizado:

La verdad es subjetiva. Barcelona y Valencia son el vivo ejemplo en una misma realidad en la que la obligación de ganar peleará contra la ilusión por levantar la Copa. Es la radiografía de cómo llegan azulgranas y blanquinegros al último partido de la temporada. Deprimido por la debacle de Liverpool y la sobredosis de títulos coperos que atesora, al equipo de Valverde parece estorbarle la final de hoy. El termómetro del socio culé se mide en los últimos años por el papel desempeñado en la Champions, lo que le ha llevado a ningunear hazañas como el doblete del año pasado, las ocho Ligas conquistadas en las últimas once temporadas o la posibilidad de sumar cinco Copas consecutivas por primera vez en la historia del fútbol español. Ganar esta noche es una obligación para una plantilla devaluada por la hecatombe europea. Tanta que la victoria no será celebrada y la derrota podría acelerar despedidas en una plantilla que se quiere renovar.

En este sentido, la mayoría de miradas están puestas en Ernesto Valverde, al que la ratificación recibida desde la planta noble del Camp Nou no le basta. De hecho, el propio entrenador está barajando la posibilidad de dejar el cargo pase lo que pase en el Benito Villamarín. Roma y Liverpool son dos mochilas muy pesadas como para tener que cargar con ellas la próxima temporada. Cuenta Valverde con el apoyo de la plantilla pero su futuro es tan incierto como el resultado que se pueda producir sobre el terreno de juego.

La desazón en el vestuario catalán y en la entorno ha obligado al presidente del club a arengar a su afición. «¿Por qué hay barcelonistas insatisfechos cuando el Barça ha ganado la Supercopa, la Liga, puede lograr un doblete y ha llegado a semifinales de la Champions? Ganar la Liga tiene un mérito extraordinario y ustedes saben mejor que nadie lo que cuesta ganar esta Liga. Poner en valor la Liga y los éxitos de la temporada es compatible con la crítica interna por lo acontecido en Champions», reclamaba Bartomeu esta semana, reacio a que la Champions eclipsara el dominio culé en todas las competiciones nacionales. No obstante, atrás parecen quedar aquellas temporadas en las que una Copa del Rey salvaba la temporada y el club lo celebraba con una rúa por la Ciudad Condal. Las tres Champions consecutivas del Real Madrid han hecho mucho daño en el amor propio del socio barcelonista. De hecho, el club no tiene planificada ninguna celebración si se consigue el doblete y el equipo regresará a casa, tanto si se gana como si se pierde, tras el pitido final.

Esta sensación contrasta con la que se vive en Valencia y en el seno del equipo de Marcelino. Once años después de su último título, el conquistado ante el Getafe (3-1) en la final del Vicente Calderón, los che tienen la oportunidad de engrosar su palmarés tras una temporada espectacular en la que la clasificación para disputar el próximo año la Champions League ha disparado la euforia de la plantilla y de la afición. Un final de curso plagado de buen juego y excelentes resultados ha permitido rebasar al Getafe en la última jornada y alcanzar la cuarta plaza de la clasificación liguera, ademas de llegar en plenitud a la final copera de hoy. El hambre y el estado de ánimo es la gran diferencia entre los dos finalistas de esta noche.

500 aficionados despidieron el viernes al equipo en Manises, mostrando la comunión existente entre todos los estamentos del club. Además, se siente el Valencia ligeramente favorito atendiendo a las bajas que penalizan al Barça. Mientras que Marcelino puede contar con todos sus efectivos, Valverde tiene llena la enfermería. A las bajas confirmadas de Ter Stegen, Rafinha, Luis Suárez y Dembélé se le suman las dudas de Semedo y Coutinho.

Los valencinistas esperan aprovecharse del aura negativa que rodea al club catalán. «Siempre que un equipo gana al Barcelona, como el Liverpool, es un ejemplo pero nosotros a lo nuestro, con nuestro juego. Jugar como sabemos y mirar los puntos del Barça donde hacerle daño. Siempre salieron bien», afirma Geoffrey Kondogbia ahondando el la herida culé. así llega el Valencia, esperando coronar el año de su Centenario con una Copa que hace once años que no luce en sus vitrinas.